14 jul 2018

LA ESCUELA DE LA SEÑORITA MIKELI

Colegio en los bajos de Alaberga


Foto recuerdo del curso 63-64



Para muchos de los que vivíamos en Alaberga y alrededores, el colegio de la señorita Mikeli fue nuestro primer contacto con la educación reglada. Hacíamos allí lo que hoy en día equivaldría a la educación primaria, y luego nos enfocaba hacia estudios superiores como el bachillerato elemental o las escuelas de artes y oficios de la época.

Se trataba de un caso curioso en la educación, ya que era un colegio privado pero no estaba regido ni por monjas ni por frailes. Lo dirigía una única maestra que comenzó primeramente dando clases en su propia vivienda para pasar a continuación a un local de los bajos del barrio en el que reunía a todos sus pupilos creando así un aula de colegio.

Y lo más curioso de todo: se trataba de un colegio mixto, algo casi impensable para aquellos tiempos; niños y niñas de varias edades estábamos todos juntos en la misma aula –el equivalente a una escuela unitaria actual-  cuando aún se seguían discriminando a los alumnos por su sexo.
En el barrio también teníamos “las públicas”, las escuelas del Estado en las que los niños iban por un lado y las niñas por otro, y el colegio de los frailes, Telleri Alde, exclusivamente para alumnado masculino.

La señorita Mikeli (Micaela para muchos) era el alma del proyecto educativo, basado principalmente en el enfoque individualizado y la Enciclopedia Álvarez para imbuirnos de los primeros conocimientos que luego serían necesarios para nuestras posteriores vidas.
Más que una maestra, muchas veces funcionaba como una segunda madre, lo cual no quitaba para que en muchas ocasiones nos diese con la regla por mor de mantener la disciplina.

En lo referente a normas del colegio, cabe decir que todos sus alumnos íbamos “uniformados”, o algo semejante, ya que era de uso obligatorio el guardapolvos, o bata negra, con ribetes rojos en mangas, cuellos y bolsillos, tanto para niños como niñas.

Las clases se desarrollaban en el local de los bajos y solíamos salir al recreo al patio trasero del bloque de casas, o nos quedábamos frente a él jugando sobre la calle Viteri.

La señorita Mikeli estaba casada, y su marido –el señor Luis, que trabajaba en RENFE- solía echarle una mano por las tardes, en lo que llamaban “las particulares”. No tenía hijos propios, aunque seguro que así nos consideraba, casi, casi, a sus alumnos y alumnas.



Nota: Lo relatado se basa en mis recuerdos (los cuales van fallando con el paso del tiempo). Cualquier rectificación, precisión o comentario serán bienvenidos.

Fotos escuela de Javier Recuerda Reina.

7 jul 2018

EL REVERSO DE LAS FOTOS


Hubo un tiempo en el que las fotos no se concebían más que impresas en papel fotográfico (tipo cartulina pero con ínfulas y brillo).

Además de la imagen que aparecía en el frontal de la foto, el reverso lo solíamos utilizar para escribir, a mano, datos varios relativos a la fotografía en cuestión como la fecha, el lugar o quienes aparecían en ella.

Hoy en día, dado el auge de la fotografía digital, nuestras fotos tomadas con cámaras digitales, teléfonos móviles y smartphones, tablets y demás, la fotografía en papel está cada vez más reducida.

Yo, siendo aficionado a la fotografía, y sacando muchas fotos, reconozco que paso muy pocas de ellas a papel; a lo sumo suelo mandar imprimir álbumes de fotos de vacaciones.

Por ello, el reverso de las fotos es algo que sólo puedo ver en álbumes antiguos de las fotos en papel que tengo por casa.

Sin embargo, me suelen quedar ganas de escribir unos apuntes en lo que sería el reverso de muchas de esas fotografías digitales que suelo sacar, tal como lo haría si fuesen fotos analógicas.

Voy con algunas de ellas.



Tengo la suerte de que mi casa da al oeste y tiene unas vistas bastante despejadas dentro de lo que cabe.
Esto hace que muchos días las puestas de sol suelan resultar espectaculares. Tanto es así que, de manera regular, suela tirar de cámara para registrarlas e irlas guardándolas en una carpeta ad hoc que tengo en el ordenador.
En la foto una vista de diciembre de 2013.


He localizado en un jardín público, al lado de mi barrio, un álamo blanco en cuya base del tronco de vez en cuando suelen aflorar unas setas. 

El problema para fotografiarlas estriba en que, al tratarse de un lugar muy transitado, enseguida suelen aparecer deshechas, pisadas o aplastadas (¡falta de educación ecológica!), por lo que el sacar una foto suele ser cuestión de mucha suerte.
Tras la foto de este pequeño pajarillo que parece estar posando, hay casi tres semanas de seguimiento y espera hasta conseguir la foto que se muestra. Se trata de un ave que acostumbra a posarse sobre las ramas secas de las flores de varias yucas que se encuentran en el Golf de Zarautz junto a la pasarela peatonal sobre las dunas. Al ser muy asustadiza y nerviosa, y con el trasiego de personas por las inmediaciones, cada dos por tres, cambiaba de rama o se alejaba sin llegar a dejarme fotografiarla. Pero como dice el refrán: “quien la sigue y la persigue, la consigue”. Y así fue.



Esta foto podría llamar la atención -dentro de lo normal en la fotografía de insectos- si no fuera porque se trata de una clase de insecto que sólo he visto en un lugar concreto y determinado  de Canarias: en los aledaños de Las Coloradas en Playa Blanca (Lanzarote), en el mismo jardín y con una diferencia de un año desde la visión anterior que no pude fotografiar.

¡Dos veces, en dos años y en el mismo sitio! Curioso.

30 jun 2018

BALANCE PRIMAVERA 2018

Oliendo ya el verano vamos a ver lo que ha dado de sí el pasado trimestre.
De un vistazo superficial parece que no ha ido mal del todo. 
Ahí estamos:

LIBROS

     “Asesinato en el Honjin”, de Seishi Yokomizo.
     “Bellas durmientes”, de Stephen King y Owen King.
     “El problema de los tres cuerpos”, de Cixin Liu.
     “Ellos nos quieren a todos”, de Juan José Díaz Télez.
     “Fubarbundy. La última pandemia”, de Armando Cuevas.
     “Kepler 22”, de A.M. Vozmediano.
     “La novia gitana”, de Carmen Mola.
     “La planta carnívora”, de Ruth Rendell.
     “La chica del cumpleaños”, de Haruki Murakami.
     “Los misterios de la gata Holmes”, de Liro Akawaga.
     “Los perros duros no bailan”, de Arturo Pérez-Reverte.
     “Mañana, Capuchinos, bikinis #love”, de Agnès Ruiz.
     “Mundo de sangre y cenizas”, de Rain Crosn.
    
“Siega”, de Neal Shusterman.
     “Temblor”, de Rosa Montero.
     “Tuya”, de Claudia Piñeiro.
 







SERIES

Allí abajo” T4
“American Horror Story” T7
“La catedral del mar”
“Channel Zero” T3
“Colony”
"Counterpart"

"El ilusionista - Deception"
"El punto frío"
“El último hombre en la Tierra”
"Elementary" T6
“Siren"
“The Crossing”
“The Expanse”  T2
“The Handmaid's Tale"
“The Walking Dead”  T8

                           PELÍCULAS

                               “Cargo”
                               “El sacrificio de un ciervo sagrado”
                               “Into the Mud”
                               “Los hambrientos”
                               “Madre!”
                               “Maze Runer. Cura Mortal ”
                               “Misión País Vasco”
                               “Pacific Rim Insurrección ”
                               “Perfectos desconocidos”
                               “Psykokinesis”
                               “Tomb Raider”
                               “Un lugar tranquilo”







26 jun 2018

12º ANIVERSARIO






Un año más, y ya van 12 años desde que empecé en este mudillo de los blogs e Internet.

Han pasado muchas cosas que he ido contando por estos pagos desde mi particular punto de vista  y, como todavía creo que me queda cuerda para un rato, mi intención es la de continuar.

O sea que... ¡Adelante!





24 jun 2018

LA NOCHE DE SAN JUAN


La noche de la víspera de San Juan es una de esas que se denominan mágicas.

Por medio de hogueras y fuegos se pretende alargar el día del solsticio de verano (aunque en realidad se haya producido un par de días antes) y se aprovecha para hacer fiestas y celebraciones.
Aquí en Zarautz, en el barrio de Zelai-Ondo, dado que sus fiestas se celebran por la festividad de San Juan, todos los años se monta una gran hoguera alredor de la cual se organizan una serie de actividades como música, danzas, bailes tradicionales y txalaparta con el ánimo de mantener la tradición, y fomentar la participación de todos los vecinos y foráneos que se acercan a ella.

En el vídeo que muestro a continuación se recogen las actuaciones  del grupo de txalaparta al que pertenezco junto a la hoguera.

10 jun 2018

CONCIERTOS TELEVISADOS

Acaba de comenzar la temporada de grandes festivales y conciertos veraniegos de todos los estilos, tipos y colores. 

Una super amplia oferta a la que es casi imposible hacer frente si quieres asistir a los mismos o, por lo menos, a algunos de ellos, ya que aparte del gran coste económico que suponen (entradas + estancia + avituallamiento) están tan repartidos por la geografía europea/española que el acceso físico a los mismos supone otra movida más (viajes).

Menos mal que para los que no podemos acceder físicamente a ellos, ultimamente muchos de estos grandes festivales emiten vía televisión e Internet varios de los conciertos que componen el grueso de sus actuaciones -aunque sea a horas intempestivas y siendo necesaria un buena conexión saletital si se quieren ver en buenas condiones de imagen y, sobre todo, sonido que es de lo que se trata-.

Uno de estos el Rock Am Ring, que se ha emitido desde Alemania y que nos ha dado la oportunidad de ver algunos conciertos muy buenos, como el que, a modo de ejemplo, dejo a continuación.

A ver si se va ampliando la oferta de retransmisiones, porque algunos lo agradeceríamos. 



P.D. Tengo que agradecer de todo corazón la labor que hace Txomin Sorrigueta a traves de su página web kigonjiro.com/ para hacernos llegar cantidad de conciertos retransmitidos por distintas televisiones mundiales.

9 jun 2018

FOTO POESÍA


Poesía:  Juan Ramón Jiménez
Fotografía: bonsaisgigantes.net/zen/experiencia
Montaje y retoques: Jokin Izar

2 jun 2018

RENTERÍA, PUEBLO INDUSTRIAL

De vez en cuando viene bien echar la mirada hacia atrás para intentar comprender nuestro hoy en día.


Rentería –Errenteria en la actualidad- ha tenido desde hace mucho la categoría de ser un pueblo industrial, pero para eso son necesarias las industrias, algo que si miramos a nuestro alrededor son algo que ya no abundan.


Pero las hubo, y muchas.


Cabe decir, por ejemplo, que a los habitantes de Rentería –Errenteria- durante mucho tiempo se les conoció como “galleteros” (por la Fábrica de Galletas La Ibérica, más conocida como Olibet por la familia que la regentaba). En mi nublada memoria tengo vagas imágenes de acudir a sus instalaciones con mi amona a pedir galletas rotas, de aquellas que no se podían envasar, pero no estoy muy seguro de esos recuerdos infantiles…


En realidad los principios de la industrialización en Rentería vinieron de la mano de las empresas textiles, la muy importante Fábrica de Lino –que siempre conocí cerrada y casi en ruinas-, la Fabril Lanera, la fábrica de Mantas, la de Yute, la de Similcuero a la que nos colábamos de chavales a por pedazos y retales para fabricar nuestras chabolas …


Más tarde  llegaron las empresas, llamémoslas, técnicas que fueron las que convivieron con nosotros en nuestros años de niñez/adolescencia allá por los 50-60-70. La Papelera Española (hoy Papresa) que tanto trabajo y olores proporcionó al pueblo –y continúa en activo- , la tornillería de Pekin, que en realidad tenía un nombre larguísimo si bien fue sustituido por sus trabajadores (supongo que porque trabajaban como chinos), los Laboratorios Carasa de los que nos surtíamos de botellones de champú rosa, Luzuriaga y su metalurgia en donde hoy en día se alza el edificio de la Ertzantza en Matxain, la Esmaltería Guipuzcoana (¡la cantidad de pucheros, cacerolas y demás que había por todos los hogares del pueblo!, Niessen, y todo su aparataje eléctrico; ¿quién no tenía en casa enchufes e interruptores de su marca?...


Todo ello dio origen al fenómeno industrial que duró hasta que las industrias empezaron a desaparecer o a trasladarse del centro del pueblo a otras áreas industriales como la de Oiartzun (Niessen, Carasa..) dejando lugar para la construcción de nuevas viviendas y barriadas, que en algunos caso mantienen los nombres originales de las empresas que alli se erradicaron (Olibet, Niessen).


Rentería industrial, sí, pero antes.

27 may 2018

PRÁCTICAS


Todos sabemos que el entrenamiento es una parte fundamental para el rendimiento de los deportistas. No hace falta ser un atleta o un futbolista de élite para tener un plan de entrenamientos si se quieras estar a punto y en forma.

Pero esto no sólo en el plano deportivo. También se podría –debería- aplicar al resto de las profesiones.
Es cierto que en la mayoría de ellas una vez logrado superar el proceso aprender-practicar-ejecutar no existe una necesidad implícita de continuar mejorando continuamente: no me veo a un carnicero, por ejemplo, haciendo prácticas diarias para mejorar el corte de un solomillo, o a un barrendero estudiando nuevas técnicas para agarrar una escoba.

Pero hay algunas profesiones en las que la puesta a punto y el estar actualizado es completamente necesaria, ya que están en juego vidas humanas.

Me estoy refiriendo en concreto a los bomberos y a los miembros de los servicios de socorrismo y salvamento (Cruz Roja, DYA…).

Aquí, en Zarautz, paso a diario junto al cuartel de bomberos y prácticamente todas las semanas me encuentro un par de días con que están realizando en la explanada de sus instalaciones algún simulacro de prueba (corte de troncos con sierra, utilización de escalas mecánicas, descerrajamientos de vehículos, extinción de fuegos de diferentes clases con espumas, agua…) que les ayude a estar a punto para lo que pueda suceder en cualquier momento.

Otros a los que suelo ver de vez en cuando es a los miembros de la Cruz Roja del mar. Suelen andar entrando y saliendo del pequeño puerto del pueblo, maniobrando para coger práctica de cara a intervenciones marítimas tanto en la playa como en la costa circundante.
Y es que, viéndoles, me dan seguridad y respeto.

20 may 2018

LAS BATALLAS DEL ABUELO (12) La caída del Topo


Como a finales de los 60 en Rentería no había Instituto de bachillerato, teníamos que ir a Donosti a estudiar, en mi caso al Instituto Peñaflorida. Para ello no nos quedaba otra opción que utilizar el Topo. Cuatro viajes al día durante los nueve meses lectivos; sacad la cuenta y da de sí para anécdotas varias.

Lo que narro a continuación más que una anécdota pudo llegar a tener visos trágicos:
Con nuestros 13-14 años éramos varios –alguna chica incluída- los que nos dedicábamos a saltar del Topo en marcha antes de que éste parase en las estaciones, aprovechando la reducción de la velocidad del ferrocarril. Es más, yo –y algunos otros conmigo- llegamos a bajarnos en marcha a la altura de la curva de la  iglesia de la Sagrada Familia en Amara, prácticamente enfrente del Insti al que íbamos a estudiar.

Teníamos a nuestro favor la inconsciencia adolescente y la falta de miedo –que no respeto- para con nuestro amigo el Topo.
Pero… (siempre hay un pero en estas historias) en un ocasión, un mediodía, llegando a la estación de Rentería, disputando el puesto para saltar en marcha con otros como yo, una chica me dio un empujón y caí rodando al andén introduciéndome bajo el tren junto a las vías.
En un acto reflejo cerré las piernas y extendí el brazo derecho que sujetaba mi cartera con los libros a lo largo de mi eje corporal sobre mi cabeza y me arrimé lo más posible a la base de cemento del andén alejándome del raíl por el que circulaba la máquina.
Por un momento intenté levantar la cabeza para ver mi situación pero el borde inferior de la máquina me la rozó, por lo que tuve que agacharme quedándome totalmente inmóvil mientras veía las ruedas pasar hasta que el Topo paró completamente.

Alguien –creo que un joven- me cogió del muslo y de la espalda y me sacó de un tirón por el reducido espacio entre el vagón y el andén, y salí disparado del lugar antes de que nadie empezase a hacer preguntas o tener que dar explicaciones.

Después de comer –todavía la noticia no había llegado a casa, aunque luego ¡llegó!, cómo no!- volví a la estación y cogí el Topo para ir a las clases de la tarde pensando en que habría algún inspector –“pica”- que seguramente me echaría la gran bronca, pero no, las únicas repercusiones de mi caída a las vías del Topo las tuve en casa, de parte de mi madre. Pero eso es ya otra historia.