Durante el mes de julio es posible que el blog ande bajo mínimos, pero qué se le va a hacer... ¡estoy de vacaciones!
30 jun 2015
27 jun 2015
LAS BATALLAS DEL ABUELO (4): EL TÚNEL
Cuando,
por estas fechas, la señorita Micaela, nuestra profesora de lo que hoy en día
sería el equivalente a Educación Primaria, nos daba las vacaciones de verano,
empezaba para toda la chavalería del barrio nuestro periodo de aventuras
estivales.
Teníamos
por delante un par de largos meses en los que cada día representaba una
oportunidad para descubrir cosas, jugar, realizar actividades en la naturaleza y, ¡cómo
no!, vivir aventuras.
Una de
las aventuras clásicas más importantes consistía en cruzar el túnel del
ferrocarril minero de Arditurri que atravesaba el subsuelo de nuestro barrio
Alaberga, en Rentería, para ver la luz en la vaguada de Sorgintxulo que daba al puerto Pasajes
en donde descargaba el mineral transportado.
Para
nosotros, unos chavales en aquella época (principios-mediados de los años 60), el cruzar
el túnel suponía un reto muy importante que se sopesaba, se planificaba y se
preparaba con meticulosidad.
Una de
las cuestiones a tener en cuenta para poder realizar la hazaña era la de
proveerse de iluminación, ya que el túnel era negro, totalmente oscuro y ni
siquiera se podía adivinar su final, puesto que no se veía ni una mísera luz al
otro lado. Y eso que a posteriori he comprobado que su longitud no era
excesiva: 225 m
(*); creo que en realidad el túnel describía un ligera curva lo cual impedía
que se viese la salida desde cualquiera de las dos entradas al mismo.
En
ocasiones conseguíamos alguna linterna de pilas, pero no era lo más habitual. Lo más
normal era recoger en los prados del barrio los tallos más largos de la
gramíneas secas por el estío y hacer con ellas unos hatos, a los que, una vez
en el túnel, prendíamos fuego a modo de antorchas para ayudarnos a ver dentro
de las inmensidades negras y poder seguir las vías sin meternos en la cantidad de charcos que había en su interior.
Otra de
las cuestiones era el temor a que nos sorprendiese el tren dentro del túnel,
pero a decir verdad, es algo que no nos sucedió nunca, tal vez porque en la
época en la que nos aventurábamos ya había dejado de funcionar (esto es algo
que está neblinoso en mi memoria puesto que yo creo haber visto el tren en
circulación, aunque por las fechas en las que oficialmente dejó de funcionar
(*) todavía andábamos de aventuras por su recorrido).
El túnel del ferrocarril de Arditurri en Alaberga (Sorgintxulo), una aventura y una prueba de valor de la chavalería que se repetía todos los veranos.
El túnel del ferrocarril de Arditurri en Alaberga (Sorgintxulo), una aventura y una prueba de valor de la chavalería que se repetía todos los veranos.
Estoy
seguro de que ninguno de los niños de hoy en día es capaz de imaginar y sentir
lo que, con su misma edad, vivíamos aquellas vacaciones estivales en el túnel.
20 jun 2015
PATOS
Todo
pueblo o ciudad que se precie tiene en alguna de sus plazas o parques un
estanque cerrado con patos para la observación y el disfrute de los niños.
Aquí, en Zarautz, también tenemos uno, que aunque en realidad tiene otro
nombre, en la práctica es conocido por todos como “el parque de los patos”.
Pero
los patos de los que voy a hablar hoy no son ésos, sino otros con mucho más
carisma, y en mi opinión, mucho más importantes.
Resulta
que en la regata que atraviesa el pueblo por su zona sur, tenemos varias
familias de patos salvajes, que han anidado por segundo año consecutivo y que
han tenido “familia”. Yo he visto dos familias con sus correspondientes “camadas”
(¿se dice así?), una de ocho y otra de siete crías, que se llevan unas tres
semanas de diferencia, aunque me han comentado que ha habido hasta cuatro
parejas anidando en los márgenes del encauzamiento de la regata.
Lo
cierto es que tener patos en el pueblo lo considero una noticia positiva, ya
que ver integrados en un entorno ciudadano a unos animales totalmente
silvestres –aunque nos sigan mirando de reojo con todas las precauciones del
mundo- es algo muy importante, que denota por un lado que las condiciones del
río han mejorado en los aspectos de limpieza y salubridad, y por otro que es
posible que la vida, llamémosla salvaje, sea viable en entornos cercanos a
nosotros.
13 jun 2015
MILLONARIOS
A quien
más, quien menos, incluido uno mismo, nos gustaría ser millonarios. ¿O no? Pero
claro, todo dentro de un orden y no como sucede en Zimbabwe, en donde por la
híper-mega inflacción a la que han llegado se pueden encontrar billetes de 100.000.000.000.000
de dólares como algo de uso corriente. Eso sí, el dinero en Zimbabwe no vale ni el
papel en el que está impreso.
A modo
de ejemplo:
“La hiperinflación del
país había adquirido dimensiones surrealistas en los últimos años. Por ejemplo,
era más "rentable" utilizar los billetes como papel higiénico que
gastártelos en el propio papel, ya que el número de billetes necesarios para
comprar un rollo era mayor que el número de piezas que tenía el propio rollo.” (1)Es por ello que "El Banco Central del país africano ha decidido retirar su moneda de la circulación tras haber perdido prácticamente todo su valor como consecuencia de un proceso de inflacción galopante que llevó a que se generalizasen los billetes de billones de dólares. A través de un comunicado publicado en su página web, el Banco Central de Zimbabwe ha anunciado que inicia el proceso de desmonetarización del país." (2)
“Zimbabue
cambia de moneda: ofrece 1 dólar
estadounidense por cada 35 mil
billones de dólares zimbabuenses.El país del sur de África comenzó a usar monedas extranjeras como el dólar y el rand de Sudáfrica en 2009 después de que el dólar de Zimbabwe se arruinase por la hiperinflación, que llegó a 500 mil millones por ciento en 2008.
En el apogeo de la crisis económica del país, los zimbabwenses tuvieron que llevar bolsas de plástico rebosantes de billetes para comprar productos básicos. Los precios estaban subiendo al menos dos veces al día.” (3)
O sea que, millonario sí, pero ¿dónde?, en Zimbabwe, no gracias, que no sabría leer los extractos de la cuenta corriente con semejantes cifras.
(1)
fronterasblog.wordpress.com
(2)
http://economia.elpais.com
(3)
http://www.eleconomista.es/economia/noticias
6 jun 2015
30 may 2015
LA HUERTA DE AVELINO
Cuando
llega la hora de la jubilación oficial y termina la rutina de ir al trabajo
todos los días, las personas se dedican a realizar otras actividades con las
que ocupar el nuevo tiempo libre de que disponen.
La
ocupaciones post-jubilacionales son múltiples, pero quizás una de las más
habituales es la de dedicarse a cuidar una huerta. Y ese es el caso del que va
hoy este post. Pero, ¡ojo!, no se trata de una huerta cualquiera, sino de una
muy especial en la que concurren características muy peculiares. Las imágenes
que acompañan al post pueden dar buena cuenta de la singularidad de la misma.
Como se
ve, se trata de haber aprovechado un terreno urbano en medio de un barrio de
Zarautz, que alucina por sus características: una estrecha y larga franja de
tierra en el espacio que separa el muro de la comunidad de las Clarisas y el
encauzamiento del riachuelo que atraviesa el pueblo, más conocido como “río
Pestes”.
En este
exiguo terreno, Avelino, pintor retirado (de los de brocha gorda) ha creado una
huerta, que es el asombro de toda la gente del pueblo y de los alrededores, por
su trabajo y disposición, así como por el cuidado con el que se dedica a su
mantenimiento.
Queda a
la vista la ordenada organización de los espacios para las distintas plantaciones
de los vegetales y hortalizas que cultiva, así como las nuevas técnicas que
aplica para obtener los mejores resultados en su huerta: micro invernaderos
individuales para los brotes de los plantones con bidones plásticos, redes para
proteger las plantas de la voracidad de las aves urbanas, discos CD colgados
para espantar pájaros…
Una
huerta en verdad admirable.
Es más,
igual le propongo que se presente al Guiness de los Records como el patatal más
estrecho del mundo, ya que su plantación de patata no excede del medio metro de
anchura.
Bromas
aparte, hay que reconocer el mérito que tiene Avelino al haber creado un huerto
que es la admiración de todo el pueblo.
24 may 2015
16 may 2015
MARIPOSAS
Cuando
el otro día, en una de mis marchas diarias, se me cruzó un ejemplar de mariposa
vulcana (foto izda.) me llevé una
agradable impresión puesto que hacía mucho tiempo que no veía una de ellas.
La
seguí con la mirada durante un par de segundos, ya que pasó rauda para perderse
entre la vegetación de los jardines que limitan con el golf de Zarautz, y seguí
mi camino reflexionando sobre la poca variedad de especies de mariposas que
podemos ver en la actualidad.
Quizás
yo mismo haya tenido algo que ver con ello porque recuerdo perfectamente como
al llegar el verano, siendo chavales, una de nuestras actividades preferidas
era la de ir “a cazar mariposas”.
En
cuanto nos quedábamos de vacaciones nos entraba un afán coleccionista de
mariposas que nos empujaba al monte a la caza indiscriminada de todo tipo de
lepidópteros. Raro era el día que no volvíamos con más de una docena de
ejemplares ensartados en una paja, que luego trasvasábamos a una caja con cada
mariposa atravesada por su alfiler.
Las
colecciones de mariposas duraban lo que las vacaciones; al llegar el inicio de
curso volvíamos a nuestras rutinas y las cajas acababan en la basura porque
nuestra madres estaban ya hartas de tanto bicho en casa. Pero mientras nos habían
servido para identificar especies, diferenciar carácterísticas entre los
insectos, distinguir curiosidades y para aprender nombres rarísimos como Collias, Papilio, Parnassius, Nynphalis o
Vanessa, e incluso para llegar a admirarnos con la variedad de mariposas de
la fauna de nuestros alrededores.
En la
actualidad, aunque se siguen viendo mariposas, lo cierto es que su variedad es mucho menor, reduciéndose casi en su mayoría a mariposas blancas
(blanca y blanquita de la col, foto dra. arriba) y a las mariposas de muro (abajo,
dra.)
ARRIBA
Presentación del libro "Mariposas de Bizkaia" que recoge la variedad de mariposas existentes en dicha provincia y que son prácticamente las mismas que en Gipuzkoa.
ABAJO
Dos libros en formato pdf referentes a las mariposas del País Vasco.
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9 may 2015
REGALOS DE CUMPLE
A todos
en nuestro cumpleaños nos hacen regalos. Pueden ser de muchas clases:
esperados, sospechados, dirigidos, sosos, grandes, simpáticos, inesperados...
en alguna ocasión hasta flipantes o decepcionantes.
El que
comento hoy, de mi último cumpleaños hace un par de semanas, y cuya foto
acompaña al post, me hizo especial ilusión.
No es
que sea un regalo que destaque por precio ni por aparatosidad. Se trata de un
pequeño libro que recoge muchos guiños
de mi relación con mi hija y de mi idiosincrasia desde un punto de vista
divertido y friki.
¡Gracias, "princesita"!
1 may 2015
AVES URBANAS
Desde
que la humanidad se asentó en poblaciones hemos estado acompañados de animales,
algunos cobijados por nosotros mismos, pero otros en estado de completa
libertad.
Muchos
de ellos han resultado ser dañinos y perjudiciales (insectos, roedores…) y aún
hoy en día los seguimos combatiendo, pero otros no nos han perjudicado,
simplemente han vivido en comunidad con los seres humanos.
Quizás
el grupo más importante de ellos han sido las aves; multitud de especies que,
sin llegar a ser domésticas, si que son en realidad “urbanas” y para las que la
ciudad o el pueblo constituye su hábitat natural.
La
diversidad de aves urbanas varía con las
zonas, aunque hay algunas que son extensivas a todas ellas, como podría ser el
caso de los gorriones. Otras son más
específicas como las quasi plagas que suponen, por ejemplo, las cotorras en Barcelona o las palomas
en Zaragoza.
Aquí en
Zarautz, en la costa gipuzkoana, tenemos también nuestras aves urbanas, algunas
aparecen de vez en cuando como las gaviotas
(que también representan una quasi
plaga mientras están en nuestros tejados), pero otras las tenemos ya afincadas
en nuestras calles, arbolados y jardines durante todo el año.
El gorrión es el ave más abundante, si
bien últimamente me da la sensación de que su número ha descendido bastante
significativamente.No pasa lo mismo con los mirlos, que, además de ser cada vez más numerosos, ahora te los encuentras en cualquier lugar, a todas horas y sin ningún tipo de vergüenza ni temor, con un descaro que…¡bueno!
Otra
especie que me ha llamado la atención últimamente ha sido la de los petirrojos. Hasta no hace mucho se podía
ver alguno que otro, ocasionalmente, en las zonas verdes del pueblo limítrofes
con la campiña, pero ahora es bastante corriente verlos en los jardines,
aunque, eso sí, continúan con su proverbial timidez y temor hacia las personas.
Tenemos
también otras muchas especies dependiendo de la temporada: golondrinas, patos, jilgueros, garcetas, colirrojos, vencejos…
incluso una vez he llegado a ver un martín
pescador.
Creo
que a nivel ornitológico no nos podemos quejar en el pueblo.
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