3 ago 2015

LIBROS DE HOTEL Y TUMBONA



Una de las actividades con las que llenamos el tiempo libre del que disponemos, especialmente en vacaciones, es la de la lectura.

Es por ello que en las zonas de tumbonas alrededor de las piscinas es habitual encontrarnos con gente leyendo libros mientras se aprovecha para tomar el sol (o la sombra de las sombrillas, como es mi caso).


También es frecuente encontrarse en los hoteles con bibliotecas de libre disposición formadas por los ejemplares de libros que los clientes que han pasado por allí  han ido dejando tras finalizar su lectura.


Lo curioso es que - por lo que he podido comprobar hasta ahora en los hoteles que he visitado-  la totalidad de dichos libros está escrita en otros idiomas distintos al nuestro; libros en inglés, francés, alemán y otros idiomas nórdicos que no sé identificar, incluso hasta en ruso he visto alguno, pero no he encontrado ni uno solo escrito en español.


Y no es porque los españoles no lean, no, ya que se ven libros actuales en manos de muchos turistas entre las tumbonas.

Puede que quizás se deba a que no se tiene desarrollado el hábito de desprenderse de los libros y compartirlos, o a que somos un poco ardillitas y guardamos todos los libros que leemos aunque ya no sirvan más que para acumular polvo en las estanterías de nuestras casa, puesto que una segunda lectura o un trueque con otros libros de amigos o familiares resulta algo casi utópico.

Así que luego no es de extrañar que si queremos leer algo en español en un hotel nos lo tengamos que agenciar por libre.


¡Ah!, pero esto va a cambiar: el verano pasado yo ya dejé uno en el hotel que estuve, y este año hemos dejado otros dos.
Poco a poco... 
Biblioteca en el lobby del Hotel Sentido White Suites en Playa Blanca, Lanzarote.
 
 Dos vistas de la biblioteca sita en la Palapa de la piscina.

25 jul 2015

TAPAS




Sí, hoy va de tapas, pero no de ésas gastronómicas, pequeñas miniaturas ricas, ricas, para degustar, de ésas que aquí llamamos “pintxos”.

No, va de tapas, pero de otras, de las que yo siempre he llamado “tapas de alcantarilla”, aunque quizás debiera referirme a ellas como “tapas de registro” ya que engloban y cubren cantidad de servicios urbanos distintos.

Y esto por qué, pues porque me ha llamado la atención el que aquí, en Zarautz, tenemos una calle, la calle San Francisco, completamente tachonada por una gran cantidad  de este tipo de tapas de registro que se desparraman a lo largo del asfalto accediendo en algún caso incluso a las aceras.

Digo gran cantidad porque las he contado: 73 tapas para una calle que mide 260 metros (según las herramientas de Google Earth), lo cual me parece una barbaridad.

Tapas que cubren servicios municipales y de empresas, Euskaltel, NaturGas, Teléfonica...(ver foto inferior) pero que al parecer nunca se han puesto en común para racionalizar su ubicación; da la sensación de que cada una ha ido por su parte poniendo las tapas donde se le ha ocurrido ha medida que han ido creciendo o se han ampliado los servicios.

El caso es que en el resto de las calles no he visto semejante aglomeración de tapas.

19 jul 2015

RECUERDOS Y SOUVENIRS

A raíz del artículo que publiqué la semana pasada, mi vena friki en su versión coleccionista se ha puesto en marcha, y estos días he estado revisando las estanterías, baldas y demás sitios de la casa susceptibles de contener recuerdos y souvenirs de vacaciones, y he de reconocer que la cosecha ha sido abundante.

En primer lugar he de destacar que, por suerte, la gran mayoría son de pequeño tamaño (alrededor de los 10 cm, más o menos) y en segundo, que se engloban en dos grandes categorías: los “manufacturados” y los “naturales”.

En la primera se incluyen aquellos que han sido comprados en tiendas y/o a vendedores ambulantes, y en la segunda, la de los “naturales”, se trata de todos aquellos que he recolectado en mis viajes sin ánimo de expolio, ni de atentado ecologista; son pedazos de piedras, de rocas y restos mineralizados encontrados en alguno de los lugares que he visitado. Éstos tienen un valor mayor sentimental para mí porque los relaciono con lugares que guardo en mi memoria.



En el fotomontaje una muestra de los recuerdos y souvenirs que he ido recopilando.

12 jul 2015

GUARRO

Quien más, quien menos, cuando vamos de viaje de vacaciones a un nuevo lugar desconocido, volvemos con algún souvenir o recuerdo.

En ocasiones estos souvenirs son algo físico como figuritas, cerámicas, alimentos autóctonos (vinos, quesos, dulces…), si bien en mi caso suelen ser otras cosas bastante diferentes (ver: “Souvenirs”).

Otras veces -y es lo más normal- los recuerdos vuelven en forma de imágenes, cantidad de fotografías sacadas en todos los lugares que hemos visitado y que quedan recogidas en álbumes de fotos o en formato de vídeo.

Pero hay otro tipo de recuerdos que son inmateriales, intangibles, sin soporte físico alguno y que van asociados a nuestros sentidos.

Pueden estar relacionados con el gusto (platos típicos del lugar, frutas exóticas, dulces de elaboración artesanal…), con el oído (sonidos agradables como una canción determinada, el sonido de una cascada, las olas rompiendo contra las rocas de una cala, los insectos nocturnos…, o sonidos más desagrables (ver: “Ronquidos”), o con el olfato, y es aquí donde voy a incidir hoy en esta entrada al blog.

Ha sucedido hace unos días en nuestras vacaciones en Mallorca, concretamente en la visita a las Cuevas del Drach. Allí nos tocó soportar los apestosos olores corporales que desprendía un hediondo individuo caucásico -yo diría que de los países del este- que por desgracia, coincidió en nuestro recorrido en barca por el lago interior de las cuevas.

Hasta dónde llegaba el asqueroso hedor que emanaba de él, que en la cola de acceso, en la que todos íbamos en la típica aglomeración humana de hombro con hombro, a su alrededor se formó una zona libre de gente ya que nadie podía aguantar la peste que echaba aquel guarro.

Lo dicho, un recuerdo oloroso que va a ser imborrable. ¡ GUARRO !

4 jul 2015

YES - CHRIS SQUIRE

Desde que empecé en el mundo de la música, allá por los 60, he oído muchas clases de músicas distintas; unas me van más y otras menos, pero siempre, entre todas ellas, he defendido un estilo de lo que para mí era, y es,  “lo más de lo más”, el rock sinfónico, también llamado rock progresivo.

YES, Genesis y Pink Floyd forman para mí la trilogía perfecta (tendría que añadir King Crimson para cerrar la cuadratura del círculo).

He tenido la suerte de verlos a todos en directo, algo que a partir de ahora va a ser imposible.

Quizás el más carismático para mí sea YES; es el grupo del que tengo prácticamente toda su discografía de estudio, y por el que fui capaz de desplazarme hasta Barcelona para verles actuar en su gira “Full Circle Tour 2003”.

Decía más arriba, que ya no va a ser posible verlos en directo, puesto que uno de los fundadores de YES, Chris Squire, guitarra de bajos, compositor y segunda voz, acaba de fallecer debido a una leucemia rara, por lo que de ahora en adelante el grupo ya no va a ser lo mismo. Y eso que a lo largo de los años y de la historia del grupo ha habido grandes movimientos de personal, con cambios muy sonados.
Sin embargo, Chris Squire se ha mantenido y ha estado en todos los discos publicados (tenía el copyright del grupo a su nombre, lo que hizo que en grabaciones del resto de los componentes de YES sin su presencia, no se pudiera utilizar el nombre oficial).

Un gran músico que también hizo sus pinitos a nivel individual, pero que lo dejó enseguida para dedicarse al grupo de su vida, YES.

Se nos ha ido Chris Squire. Una verdadera pérdida para la música.
In memoriam.

... 
Un par de canciones de YES con Chris en plan "solista".

30 jun 2015

¡ VACACIONES !

Durante el mes de julio es posible que el blog ande bajo mínimos, pero qué se le va a hacer... ¡estoy de vacaciones!

27 jun 2015

LAS BATALLAS DEL ABUELO (4): EL TÚNEL

Cuando, por estas fechas, la señorita Micaela, nuestra profesora de lo que hoy en día sería el equivalente a Educación Primaria, nos daba las vacaciones de verano, empezaba para toda la chavalería del barrio nuestro periodo de aventuras estivales.

Teníamos por delante un par de largos meses en los que cada día representaba una oportunidad para descubrir cosas, jugar,  realizar actividades en la naturaleza y, ¡cómo no!, vivir aventuras.

Una de las aventuras clásicas más importantes consistía en cruzar el túnel del ferrocarril minero de Arditurri que atravesaba el subsuelo de nuestro barrio Alaberga, en Rentería, para ver la luz en la vaguada de Sorgintxulo que daba al puerto Pasajes en donde descargaba el mineral transportado.

Para nosotros, unos chavales en aquella época (principios-mediados de los años 60), el cruzar el túnel suponía un reto muy importante que se sopesaba, se planificaba y se preparaba con meticulosidad.

Una de las cuestiones a tener en cuenta para poder realizar la hazaña era la de proveerse de iluminación, ya que el túnel era negro, totalmente oscuro y ni siquiera se podía adivinar su final, puesto que no se veía ni una mísera luz al otro lado. Y eso que a posteriori he comprobado que su longitud no era excesiva: 225 m (*); creo que en realidad el túnel describía un ligera curva lo cual impedía que se viese la salida desde cualquiera de las dos entradas al mismo.

En ocasiones conseguíamos alguna linterna de pilas, pero no era lo más habitual. Lo más normal era recoger en los prados del barrio los tallos más largos de la gramíneas secas por el estío y hacer con ellas unos hatos, a los que, una vez en el túnel, prendíamos fuego a modo de antorchas para ayudarnos a ver dentro de las inmensidades negras y poder seguir las vías sin meternos en la cantidad de charcos que había en su interior.

Otra de las cuestiones era el temor a que nos sorprendiese el tren dentro del túnel, pero a decir verdad, es algo que no nos sucedió nunca, tal vez porque en la época en la que nos aventurábamos ya había dejado de funcionar (esto es algo que está neblinoso en mi memoria puesto que yo creo haber visto el tren en circulación, aunque por las fechas en las que oficialmente dejó de funcionar (*) todavía andábamos de aventuras por su recorrido).
El túnel del ferrocarril de Arditurri en Alaberga (Sorgintxulo), una aventura y una prueba de valor de la chavalería que se repetía todos los veranos.

Estoy seguro de que ninguno de los niños de hoy en día es capaz de imaginar y sentir lo que, con su misma edad, vivíamos aquellas vacaciones estivales en el túnel.

20 jun 2015

PATOS


Todo pueblo o ciudad que se precie tiene en alguna de sus plazas o parques un estanque cerrado con patos para la observación y el disfrute de los niños. Aquí, en Zarautz, también tenemos uno, que aunque en realidad tiene otro nombre, en la práctica es conocido por todos como “el parque de los patos”.

Pero los patos de los que voy a hablar hoy no son ésos, sino otros con mucho más carisma, y en mi opinión, mucho más importantes.

Resulta que en la regata que atraviesa el pueblo por su zona sur, tenemos varias familias de patos salvajes, que han anidado por segundo año consecutivo y que han tenido “familia”. Yo he visto dos familias con sus correspondientes “camadas” (¿se dice así?), una de ocho y otra de siete crías, que se llevan unas tres semanas de diferencia, aunque me han comentado que ha habido hasta cuatro parejas anidando en los márgenes del encauzamiento de la regata.

Lo cierto es que tener patos en el pueblo lo considero una noticia positiva, ya que ver integrados en un entorno ciudadano a unos animales totalmente silvestres –aunque nos sigan mirando de reojo con todas las precauciones del mundo- es algo muy importante, que denota por un lado que las condiciones del río han mejorado en los aspectos de limpieza y salubridad, y por otro que es posible que la vida, llamémosla salvaje, sea viable en entornos cercanos a nosotros.

A partir de ahora a ver los patos en libertad, en su propio medio, y no encerrados en un pequeño parque.

13 jun 2015

MILLONARIOS



A quien más, quien menos, incluido uno mismo, nos gustaría ser millonarios. ¿O no? Pero claro, todo dentro de un orden y no como sucede en Zimbabwe, en donde por la híper-mega inflacción a la que han llegado se pueden encontrar billetes de 100.000.000.000.000 de dólares como algo de uso corriente. Eso sí, el dinero en Zimbabwe no vale ni el papel en el que está impreso.

A modo de ejemplo:

“La hiperinflación del país había adquirido dimensiones surrealistas en los últimos años. Por ejemplo, era más "rentable" utilizar los billetes como papel higiénico que gastártelos en el propio papel, ya que el número de billetes necesarios para comprar un rollo era mayor que el número de piezas que tenía el propio rollo.” (1)

Es por ello que "El Banco Central del país africano ha decidido retirar su moneda de la circulación tras haber perdido prácticamente todo su valor como consecuencia de un proceso de inflacción galopante que llevó a que se generalizasen los billetes de billones de dólares. A través de un comunicado publicado en su página web, el Banco Central de Zimbabwe ha anunciado que inicia el proceso de desmonetarización del país." (2)


“Zimbabue cambia de moneda: ofrece 1 dólar estadounidense por cada 35 mil billones de dólares zimbabuenses.
El país del sur de África comenzó a usar monedas extranjeras como el dólar y el rand de Sudáfrica en 2009 después de que el dólar de Zimbabwe se arruinase por la hiperinflación, que llegó a 500 mil millones por ciento en 2008.
En el apogeo de la crisis económica del país, los zimbabwenses tuvieron que llevar bolsas de plástico rebosantes de billetes para comprar productos básicos. Los precios estaban subiendo al menos dos veces al día.” (3)

O sea que, millonario sí, pero ¿dónde?, en Zimbabwe, no gracias, que no sabría leer los extractos de la cuenta corriente con semejantes cifras.

     (1)   fronterasblog.wordpress.com
(2)  
http://economia.elpais.com
(3)  
http://www.eleconomista.es/economia/noticias

6 jun 2015

ANIVERSARIO

Un año más en el mundo del blog, y van ... ¡ Nueve !