Una de
las actividades con las que llenamos el tiempo libre del que disponemos,
especialmente en vacaciones, es la de la lectura.
Es por ello que en las zonas
de tumbonas alrededor de las piscinas es habitual encontrarnos con gente
leyendo libros mientras se aprovecha para tomar el sol (o la sombra de las
sombrillas, como es mi caso).
También
es frecuente encontrarse en los hoteles con bibliotecas de libre disposición
formadas por los ejemplares de libros que los clientes que han pasado por allí han ido dejando tras finalizar su lectura.
Lo curioso
es que - por lo que he podido comprobar hasta ahora en los hoteles que he
visitado- la totalidad de dichos libros
está escrita en otros idiomas distintos al nuestro; libros en inglés, francés,
alemán y otros idiomas nórdicos que no sé identificar, incluso hasta en ruso he
visto alguno, pero no he encontrado ni uno solo escrito en español.
Y no es
porque los españoles no lean, no, ya que se ven libros actuales en manos de muchos
turistas entre las tumbonas.
Puede que quizás se deba a que no se tiene
desarrollado el hábito de desprenderse de los libros y compartirlos, o a que
somos un poco ardillitas y guardamos todos los libros que leemos aunque ya no
sirvan más que para acumular polvo en las estanterías de nuestras casa, puesto
que una segunda lectura o un trueque con otros libros de amigos o familiares
resulta algo casi utópico.
Así que luego no es de extrañar que si queremos leer
algo en español en un hotel nos lo tengamos que agenciar por libre.
¡Ah!, pero
esto va a cambiar: el verano pasado yo ya dejé uno en el hotel que estuve, y
este año hemos dejado otros dos.
Poco a poco...
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Biblioteca en el lobby del Hotel Sentido White Suites en Playa Blanca, Lanzarote.
Dos vistas de la biblioteca sita en la Palapa de la piscina.
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3 ago 2015
LIBROS DE HOTEL Y TUMBONA
25 jul 2015
TAPAS
Sí, hoy va de tapas, pero no de ésas gastronómicas, pequeñas miniaturas ricas, ricas, para degustar, de ésas que aquí llamamos “pintxos”.
No, va de tapas, pero de otras, de las que yo siempre he llamado “tapas de alcantarilla”, aunque quizás debiera referirme a ellas como “tapas de registro” ya que engloban y cubren cantidad de servicios urbanos distintos.
Y esto
por qué, pues porque me ha llamado la atención el que aquí, en Zarautz, tenemos
una calle, la calle San Francisco, completamente tachonada por una gran cantidad de este tipo de tapas de registro que se
desparraman a lo largo del asfalto accediendo en algún caso incluso a las
aceras.
Digo
gran cantidad porque las he contado: 73
tapas para una calle que mide 260 metros (según las herramientas de Google Earth), lo cual me parece una
barbaridad.
Tapas
que cubren servicios municipales y de empresas, Euskaltel, NaturGas, Teléfonica...(ver foto inferior) pero que al
parecer nunca se han puesto en común para racionalizar su ubicación; da la
sensación de que cada una ha ido por su parte poniendo las tapas donde se le ha
ocurrido ha medida que han ido creciendo o se han ampliado los servicios.
19 jul 2015
RECUERDOS Y SOUVENIRS
A raíz
del artículo que publiqué la semana pasada, mi vena friki en su versión
coleccionista se ha puesto en marcha, y estos días he estado revisando las
estanterías, baldas y demás sitios de la casa susceptibles de contener recuerdos
y souvenirs de vacaciones, y he de reconocer que la cosecha ha sido abundante.
En
primer lugar he de destacar que, por suerte, la gran mayoría son de pequeño
tamaño (alrededor de los 10 cm,
más o menos) y en segundo, que se engloban en dos grandes categorías: los “manufacturados” y los “naturales”.
En la
primera se incluyen aquellos que han sido comprados en tiendas y/o a vendedores
ambulantes, y en la segunda, la de los “naturales”,
se trata de todos aquellos que he recolectado en mis viajes sin ánimo de
expolio, ni de atentado ecologista; son pedazos de piedras, de rocas y restos
mineralizados encontrados en alguno de los lugares que he visitado. Éstos
tienen un valor mayor sentimental para mí porque los relaciono con lugares que
guardo en mi memoria.
En el
fotomontaje una muestra de los recuerdos y souvenirs que he ido recopilando.
12 jul 2015
GUARRO
Quien
más, quien menos, cuando vamos de viaje de vacaciones a un nuevo lugar
desconocido, volvemos con algún souvenir o recuerdo.
En
ocasiones estos souvenirs son algo físico
como figuritas, cerámicas, alimentos autóctonos (vinos, quesos, dulces…), si
bien en mi caso suelen ser otras cosas bastante diferentes (ver: “Souvenirs”).
Otras
veces -y es lo más normal- los recuerdos vuelven en forma de imágenes, cantidad de fotografías
sacadas en todos los lugares que hemos visitado y que quedan recogidas en
álbumes de fotos o en formato de vídeo.
Pero
hay otro tipo de recuerdos que son inmateriales,
intangibles, sin soporte físico
alguno y que van asociados a nuestros sentidos.
Pueden
estar relacionados con el gusto (platos típicos del lugar,
frutas exóticas, dulces de elaboración artesanal…), con el oído (sonidos agradables
como una canción determinada, el sonido de una cascada, las olas rompiendo
contra las rocas de una cala, los insectos nocturnos…, o sonidos más
desagrables (ver: “Ronquidos”), o con el olfato, y es aquí donde voy a
incidir hoy en esta entrada al blog.
Ha sucedido
hace unos días en nuestras vacaciones en Mallorca, concretamente en la visita a
las Cuevas del Drach. Allí nos tocó soportar los apestosos olores corporales
que desprendía un hediondo individuo caucásico -yo diría que de los países del
este- que por desgracia, coincidió en nuestro recorrido en barca por el lago
interior de las cuevas.
Hasta
dónde llegaba el asqueroso hedor que emanaba de él, que en la cola de acceso,
en la que todos íbamos en la típica aglomeración humana de hombro con hombro, a
su alrededor se formó una zona libre de gente ya que nadie podía aguantar la
peste que echaba aquel guarro.
Lo
dicho, un recuerdo oloroso que va a ser imborrable. ¡ GUARRO !
4 jul 2015
YES - CHRIS SQUIRE
Desde
que empecé en el mundo de la música, allá por los 60, he oído muchas clases de
músicas distintas; unas me van más y otras menos, pero siempre, entre todas
ellas, he defendido un estilo de lo que para mí era, y es, “lo más de lo más”, el rock sinfónico, también
llamado rock progresivo.
YES, Genesis y Pink Floyd forman para mí la trilogía
perfecta (tendría que añadir King
Crimson para cerrar la cuadratura del círculo).
Quizás
el más carismático para mí sea YES;
es el grupo del que tengo prácticamente toda su discografía de estudio, y por
el que fui capaz de desplazarme hasta Barcelona para verles actuar en su gira “Full Circle Tour 2003”.
Decía
más arriba, que ya no va a ser posible verlos en directo, puesto que uno de los
fundadores de YES, Chris Squire, guitarra de bajos,
compositor y segunda voz, acaba de fallecer debido a una leucemia rara, por lo
que de ahora en adelante el grupo ya no va a ser lo mismo. Y eso que a lo largo
de los años y de la historia del grupo ha habido grandes movimientos de
personal, con cambios muy sonados.
Sin embargo, Chris Squire se ha mantenido y ha estado en todos los discos publicados (tenía el copyright del grupo a su nombre, lo que hizo que en grabaciones del resto de los componentes de YES sin su presencia, no se pudiera utilizar el nombre oficial).
Sin embargo, Chris Squire se ha mantenido y ha estado en todos los discos publicados (tenía el copyright del grupo a su nombre, lo que hizo que en grabaciones del resto de los componentes de YES sin su presencia, no se pudiera utilizar el nombre oficial).
Un gran
músico que también hizo sus pinitos a nivel individual, pero que lo dejó
enseguida para dedicarse al grupo de su vida, YES.
Se nos
ha ido Chris Squire. Una verdadera
pérdida para la música.
In memoriam.
...
Un par de canciones de YES con Chris en plan "solista".
30 jun 2015
¡ VACACIONES !
Durante el mes de julio es posible que el blog ande bajo mínimos, pero qué se le va a hacer... ¡estoy de vacaciones!
27 jun 2015
LAS BATALLAS DEL ABUELO (4): EL TÚNEL
Cuando,
por estas fechas, la señorita Micaela, nuestra profesora de lo que hoy en día
sería el equivalente a Educación Primaria, nos daba las vacaciones de verano,
empezaba para toda la chavalería del barrio nuestro periodo de aventuras
estivales.
Teníamos
por delante un par de largos meses en los que cada día representaba una
oportunidad para descubrir cosas, jugar, realizar actividades en la naturaleza y, ¡cómo
no!, vivir aventuras.
Una de
las aventuras clásicas más importantes consistía en cruzar el túnel del
ferrocarril minero de Arditurri que atravesaba el subsuelo de nuestro barrio
Alaberga, en Rentería, para ver la luz en la vaguada de Sorgintxulo que daba al puerto Pasajes
en donde descargaba el mineral transportado.
Para
nosotros, unos chavales en aquella época (principios-mediados de los años 60), el cruzar
el túnel suponía un reto muy importante que se sopesaba, se planificaba y se
preparaba con meticulosidad.
Una de
las cuestiones a tener en cuenta para poder realizar la hazaña era la de
proveerse de iluminación, ya que el túnel era negro, totalmente oscuro y ni
siquiera se podía adivinar su final, puesto que no se veía ni una mísera luz al
otro lado. Y eso que a posteriori he comprobado que su longitud no era
excesiva: 225 m
(*); creo que en realidad el túnel describía un ligera curva lo cual impedía
que se viese la salida desde cualquiera de las dos entradas al mismo.
En
ocasiones conseguíamos alguna linterna de pilas, pero no era lo más habitual. Lo más
normal era recoger en los prados del barrio los tallos más largos de la
gramíneas secas por el estío y hacer con ellas unos hatos, a los que, una vez
en el túnel, prendíamos fuego a modo de antorchas para ayudarnos a ver dentro
de las inmensidades negras y poder seguir las vías sin meternos en la cantidad de charcos que había en su interior.
Otra de
las cuestiones era el temor a que nos sorprendiese el tren dentro del túnel,
pero a decir verdad, es algo que no nos sucedió nunca, tal vez porque en la
época en la que nos aventurábamos ya había dejado de funcionar (esto es algo
que está neblinoso en mi memoria puesto que yo creo haber visto el tren en
circulación, aunque por las fechas en las que oficialmente dejó de funcionar
(*) todavía andábamos de aventuras por su recorrido).
El túnel del ferrocarril de Arditurri en Alaberga (Sorgintxulo), una aventura y una prueba de valor de la chavalería que se repetía todos los veranos.
El túnel del ferrocarril de Arditurri en Alaberga (Sorgintxulo), una aventura y una prueba de valor de la chavalería que se repetía todos los veranos.
Estoy
seguro de que ninguno de los niños de hoy en día es capaz de imaginar y sentir
lo que, con su misma edad, vivíamos aquellas vacaciones estivales en el túnel.
20 jun 2015
PATOS
Todo
pueblo o ciudad que se precie tiene en alguna de sus plazas o parques un
estanque cerrado con patos para la observación y el disfrute de los niños.
Aquí, en Zarautz, también tenemos uno, que aunque en realidad tiene otro
nombre, en la práctica es conocido por todos como “el parque de los patos”.
Pero
los patos de los que voy a hablar hoy no son ésos, sino otros con mucho más
carisma, y en mi opinión, mucho más importantes.
Resulta
que en la regata que atraviesa el pueblo por su zona sur, tenemos varias
familias de patos salvajes, que han anidado por segundo año consecutivo y que
han tenido “familia”. Yo he visto dos familias con sus correspondientes “camadas”
(¿se dice así?), una de ocho y otra de siete crías, que se llevan unas tres
semanas de diferencia, aunque me han comentado que ha habido hasta cuatro
parejas anidando en los márgenes del encauzamiento de la regata.
Lo
cierto es que tener patos en el pueblo lo considero una noticia positiva, ya
que ver integrados en un entorno ciudadano a unos animales totalmente
silvestres –aunque nos sigan mirando de reojo con todas las precauciones del
mundo- es algo muy importante, que denota por un lado que las condiciones del
río han mejorado en los aspectos de limpieza y salubridad, y por otro que es
posible que la vida, llamémosla salvaje, sea viable en entornos cercanos a
nosotros.
13 jun 2015
MILLONARIOS
A quien
más, quien menos, incluido uno mismo, nos gustaría ser millonarios. ¿O no? Pero
claro, todo dentro de un orden y no como sucede en Zimbabwe, en donde por la
híper-mega inflacción a la que han llegado se pueden encontrar billetes de 100.000.000.000.000
de dólares como algo de uso corriente. Eso sí, el dinero en Zimbabwe no vale ni el
papel en el que está impreso.
A modo
de ejemplo:
“La hiperinflación del
país había adquirido dimensiones surrealistas en los últimos años. Por ejemplo,
era más "rentable" utilizar los billetes como papel higiénico que
gastártelos en el propio papel, ya que el número de billetes necesarios para
comprar un rollo era mayor que el número de piezas que tenía el propio rollo.” (1)Es por ello que "El Banco Central del país africano ha decidido retirar su moneda de la circulación tras haber perdido prácticamente todo su valor como consecuencia de un proceso de inflacción galopante que llevó a que se generalizasen los billetes de billones de dólares. A través de un comunicado publicado en su página web, el Banco Central de Zimbabwe ha anunciado que inicia el proceso de desmonetarización del país." (2)
“Zimbabue
cambia de moneda: ofrece 1 dólar
estadounidense por cada 35 mil
billones de dólares zimbabuenses.El país del sur de África comenzó a usar monedas extranjeras como el dólar y el rand de Sudáfrica en 2009 después de que el dólar de Zimbabwe se arruinase por la hiperinflación, que llegó a 500 mil millones por ciento en 2008.
En el apogeo de la crisis económica del país, los zimbabwenses tuvieron que llevar bolsas de plástico rebosantes de billetes para comprar productos básicos. Los precios estaban subiendo al menos dos veces al día.” (3)
O sea que, millonario sí, pero ¿dónde?, en Zimbabwe, no gracias, que no sabría leer los extractos de la cuenta corriente con semejantes cifras.
(1)
fronterasblog.wordpress.com
(2)
http://economia.elpais.com
(3)
http://www.eleconomista.es/economia/noticias
6 jun 2015
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