9 jun 2018

FOTO POESÍA


Poesía:  Juan Ramón Jiménez
Fotografía: bonsaisgigantes.net/zen/experiencia
Montaje y retoques: Jokin Izar

2 jun 2018

RENTERÍA, PUEBLO INDUSTRIAL

De vez en cuando viene bien echar la mirada hacia atrás para intentar comprender nuestro hoy en día.


Rentería –Errenteria en la actualidad- ha tenido desde hace mucho la categoría de ser un pueblo industrial, pero para eso son necesarias las industrias, algo que si miramos a nuestro alrededor son algo que ya no abundan.


Pero las hubo, y muchas.


Cabe decir, por ejemplo, que a los habitantes de Rentería –Errenteria- durante mucho tiempo se les conoció como “galleteros” (por la Fábrica de Galletas La Ibérica, más conocida como Olibet por la familia que la regentaba). En mi nublada memoria tengo vagas imágenes de acudir a sus instalaciones con mi amona a pedir galletas rotas, de aquellas que no se podían envasar, pero no estoy muy seguro de esos recuerdos infantiles…


En realidad los principios de la industrialización en Rentería vinieron de la mano de las empresas textiles, la muy importante Fábrica de Lino –que siempre conocí cerrada y casi en ruinas-, la Fabril Lanera, la fábrica de Mantas, la de Yute, la de Similcuero a la que nos colábamos de chavales a por pedazos y retales para fabricar nuestras chabolas …


Más tarde  llegaron las empresas, llamémoslas, técnicas que fueron las que convivieron con nosotros en nuestros años de niñez/adolescencia allá por los 50-60-70. La Papelera Española (hoy Papresa) que tanto trabajo y olores proporcionó al pueblo –y continúa en activo- , la tornillería de Pekin, que en realidad tenía un nombre larguísimo si bien fue sustituido por sus trabajadores (supongo que porque trabajaban como chinos), los Laboratorios Carasa de los que nos surtíamos de botellones de champú rosa, Luzuriaga y su metalurgia en donde hoy en día se alza el edificio de la Ertzantza en Matxain, la Esmaltería Guipuzcoana (¡la cantidad de pucheros, cacerolas y demás que había por todos los hogares del pueblo!, Niessen, y todo su aparataje eléctrico; ¿quién no tenía en casa enchufes e interruptores de su marca?...


Todo ello dio origen al fenómeno industrial que duró hasta que las industrias empezaron a desaparecer o a trasladarse del centro del pueblo a otras áreas industriales como la de Oiartzun (Niessen, Carasa..) dejando lugar para la construcción de nuevas viviendas y barriadas, que en algunos caso mantienen los nombres originales de las empresas que alli se erradicaron (Olibet, Niessen).


Rentería industrial, sí, pero antes.

27 may 2018

PRÁCTICAS


Todos sabemos que el entrenamiento es una parte fundamental para el rendimiento de los deportistas. No hace falta ser un atleta o un futbolista de élite para tener un plan de entrenamientos si se quieras estar a punto y en forma.

Pero esto no sólo en el plano deportivo. También se podría –debería- aplicar al resto de las profesiones.
Es cierto que en la mayoría de ellas una vez logrado superar el proceso aprender-practicar-ejecutar no existe una necesidad implícita de continuar mejorando continuamente: no me veo a un carnicero, por ejemplo, haciendo prácticas diarias para mejorar el corte de un solomillo, o a un barrendero estudiando nuevas técnicas para agarrar una escoba.

Pero hay algunas profesiones en las que la puesta a punto y el estar actualizado es completamente necesaria, ya que están en juego vidas humanas.

Me estoy refiriendo en concreto a los bomberos y a los miembros de los servicios de socorrismo y salvamento (Cruz Roja, DYA…).

Aquí, en Zarautz, paso a diario junto al cuartel de bomberos y prácticamente todas las semanas me encuentro un par de días con que están realizando en la explanada de sus instalaciones algún simulacro de prueba (corte de troncos con sierra, utilización de escalas mecánicas, descerrajamientos de vehículos, extinción de fuegos de diferentes clases con espumas, agua…) que les ayude a estar a punto para lo que pueda suceder en cualquier momento.

Otros a los que suelo ver de vez en cuando es a los miembros de la Cruz Roja del mar. Suelen andar entrando y saliendo del pequeño puerto del pueblo, maniobrando para coger práctica de cara a intervenciones marítimas tanto en la playa como en la costa circundante.
Y es que, viéndoles, me dan seguridad y respeto.

20 may 2018

LAS BATALLAS DEL ABUELO (12) La caída del Topo


Como a finales de los 60 en Rentería no había Instituto de bachillerato, teníamos que ir a Donosti a estudiar, en mi caso al Instituto Peñaflorida. Para ello no nos quedaba otra opción que utilizar el Topo. Cuatro viajes al día durante los nueve meses lectivos; sacad la cuenta y da de sí para anécdotas varias.

Lo que narro a continuación más que una anécdota pudo llegar a tener visos trágicos:
Con nuestros 13-14 años éramos varios –alguna chica incluída- los que nos dedicábamos a saltar del Topo en marcha antes de que éste parase en las estaciones, aprovechando la reducción de la velocidad del ferrocarril. Es más, yo –y algunos otros conmigo- llegamos a bajarnos en marcha a la altura de la curva de la  iglesia de la Sagrada Familia en Amara, prácticamente enfrente del Insti al que íbamos a estudiar.

Teníamos a nuestro favor la inconsciencia adolescente y la falta de miedo –que no respeto- para con nuestro amigo el Topo.
Pero… (siempre hay un pero en estas historias) en un ocasión, un mediodía, llegando a la estación de Rentería, disputando el puesto para saltar en marcha con otros como yo, una chica me dio un empujón y caí rodando al andén introduciéndome bajo el tren junto a las vías.
En un acto reflejo cerré las piernas y extendí el brazo derecho que sujetaba mi cartera con los libros a lo largo de mi eje corporal sobre mi cabeza y me arrimé lo más posible a la base de cemento del andén alejándome del raíl por el que circulaba la máquina.
Por un momento intenté levantar la cabeza para ver mi situación pero el borde inferior de la máquina me la rozó, por lo que tuve que agacharme quedándome totalmente inmóvil mientras veía las ruedas pasar hasta que el Topo paró completamente.

Alguien –creo que un joven- me cogió del muslo y de la espalda y me sacó de un tirón por el reducido espacio entre el vagón y el andén, y salí disparado del lugar antes de que nadie empezase a hacer preguntas o tener que dar explicaciones.

Después de comer –todavía la noticia no había llegado a casa, aunque luego ¡llegó!, cómo no!- volví a la estación y cogí el Topo para ir a las clases de la tarde pensando en que habría algún inspector –“pica”- que seguramente me echaría la gran bronca, pero no, las únicas repercusiones de mi caída a las vías del Topo las tuve en casa, de parte de mi madre. Pero eso es ya otra historia.

13 may 2018

RECICLAJE DECORATIVO


Nos machacan con el tema del reciclaje. Hay que separar los restos que originamos en nuestras casas para, una vez clasificados, bajarlos a reciclar a los contenedores apropiados, cada uno de su color.

No voy a protestar. Es más, soy de los que abogan por el reciclaje selectivo y además soy un activo de ello.

Y es que además el resultado puede tener connotaciones decorativas.

Lo que vengo a comentar hoy es que cada vez es más frecuente encontrarse en nuestro alrededor con materiales reciclados con un toque, llamémoslo, decorativo.

 
Un par de ejemplos:


1.- Durante una estancia en diciembre, en Málaga, me encontré con que en el pueblo de Mijas todos los adornos navideños de plazas, jardines, avenidas… , especialmente los árboles de Navidad, estaban realizados con materiales reciclados (botellas de plástico de agua, tapas de latas, chapas, incluso telas y recortes).


2.- Hace un par de semanas que volví de Ibiza y allí en San Antoni, donde me alojaba, en su paseo marítimo se halla un parque-jardín en el que se encuentran varias esculturas realizadas con materiales reciclados.

Quizás este tipo de realizaciones tengan un componente “artístico”, pero no voy a ir por ahí ya que algún familiar experto en el tema podría montarme un “auto de fe” para llevarme a la hoguera por mis declaraciones.

O sea que, a reciclar, y en la medida de lo posible, a hacer con los materiales reciclados obras agradables para su visión.

6 may 2018

DE PERROS, DUEÑOS, CARTELES Y CAC...

Recién llegado de Ibiza, me traigo entre otras muchas fotos, una que me llamó la atención.

Se trata de uno de los muchos carteleles situados a lo largo del paseo marítimo de Sant Antoni de Portmany en el que se recomienda y previene sobre la recogida de excrementos de los perros en la vía pública.

El cartel es "simpático" en cuanto a la imagen, lo que no quita para que la amenaza de multa en caso de contravenir las indicaciones que lo motivan sea evidente.

Este cartel no es el único que tengo fotografíado.
Es más, incluso publiqué un post en este mismo blog sobre la campaña que el Ayuntamiento de Zarautz hizo sobre este mismo tema allá por 2010 (ver blog).

De todas formas, en el fondo, sigo pensando lo mismo: la recogida de los excrementos de los perros por sus dueños no es cuestión de carteles sino de educación y de responsabilidad para con el resto de los ciudadanos. 

Ya nos podemos empeñar en diseñar campañas en todos los medios, carteles bonitos visualmente y demás, para concienciar a los dueños de los perros que, si estos no se dan por aludidos o pasan del tema, estamos avocados al fracaso y a seguir evitando pisar por nuestras calles las cacas de los perros no recogidas.

15 abr 2018

FOTO POESIA



Texto: KEN ZAZPI (“Ilargia”)
Fotografía
,
montaje y retoques: Jokin Izar

VINTAGE, O ALGO ASÍ


¿Quién no oído hablar del vintage en algunas de sus últimas varias acepciones, especialmente referidas a la moda y sus complementos?



Según la Wikipedia: Vintage (cosecha) es el término empleado para referirse a objetos o accesorios con cierta edad, que no pueden aún catalogarse como antigüedades, y que, como los buenos vinos, se considera que han mejorado o se han revalorizado con el paso del tiempo (… )La palabra vintage se utiliza para referirse a aquellas prendas o accesorios que han sobrevivido al menos veinte años después de su creación convirtiéndose en un clásico preciado.”



Y todo esto, “¿a qué viene?” se podría preguntar alguien que pasase por este blog.

Respondo: pues a que en mi cotidianeidad me suelo encontrar con prendas que podrían tildarse de “vintages” y a las que no doy especial relevancia. Ejemplos:


- Un reloj (ver foto) de un modelo tipo que se ha puesto muy de moda. Este, en concreto, es original; tiene unos 25-27 años como mínimo y lo tengo asociado con recuerdos de una escuela en la que estuve destinado.


- Un chandal (ver foto). Este tiene 37 años justos, que ya es decir para una prenda de vestir que todavía utilizo para estar en casa cómodamente. La verdad es que sólo me queda la sudadera, pues el pantalón, de uso, roces y desgaste acabó en el reciclaje hace ya varios años.


Tiene una historia particular: 

Lo compré en Francia, en Hendaya con los francos que conseguí trabajando en verano en el bar de la playa de Fuenterrabía, de cara al próximo curso escolar que iba a comenzar en la escuela de Lezo, y para el que me habían dicho que tendría que dar las clases de gimnasia de la segunda etapa de EGB.

Fue toda una movida el pasar al otro lado de la frontera (eran otros tiempos) y hacer la compra, pero ahí está!



No sé si para otras personas estas prendas –y otras semejantes que no han aparecido por este post, pero que podrían- tendrán un valor especial por ser “vintages”, pero para mí tienen más un valor sentimental que pecuniario.

7 abr 2018

LAS BATALLAS DEL ABUELO (11) Bailes y Discotecas


La pegatina del APOLO no es original, es una recreación que he hecho en base a un dibujo sumamente parecido -en mi memoria-. Las otras dos, del PENNY LANE y de CEREBROS son originales y se encuentran en mi colección particular. 

A finales de los 60 principios de los 70 del siglo pasado (¡qué lejano suena!) nos vimos inmersos en lo que se llegó a llamar “música moderna”. Eso se traducía especialmente en el campo de los discos, la radio, los guateques… y los bailes.

Fue en esta época cuando también surgieron las discotecas.

En Rentería la primera que se puso en marcha fue PENNY LANE, allá por 1969, en el barrio de Iztieta. Al poco tiempo y justo al lado, en la misma calle y a escasos 20 metros de su puerta de entrada, se inauguró APOLO, y con un par de años de diferencia, más o menos, fue CEREBROS la discoteca que se puso en marcha.

Mi relación con ellas, dada la edad, fue prácticamente nula, excepto con la APOLO, a la que asistí dos o tres veces cuando había sesiones matinales los domingos y tenían manga ancha con la edad de entrada (yo andaría por los 16 o así).

Lo que si me marcó de ese primer contacto con las discotecas, del APOLO en concreto, fueron dos cosas:

- las luces negras, que veía por primera vez, y que hacían que la ropa, algunas bebidas con base de tónica y muchas de las pinturas de las paredes de la sala brillasen fosforescentemente, y

- un disco en especial, T-Rex “Hot Love”, que ponían a menudo y que gustándome especialmente incluso llegué a comprar.

Otra de las curiosidades que me unieron a estas primeras discotecas en Rentería fueron las pegatinas promocionales.

Cada una de ellas tenía la suya propia, con su logo particular en colores “fosforitos” para pegar en la parte interior de las ventanas de los vehículos y con las que inicié una colección. 

Todavía conservo algunas.

De todas formas, en aquella época de adolescencia de lo que más tirábamos era del baile de los domingos en Oiartzun o en la Alameda donde PLAKTON bordaba todos los temas de actualidad del momento como Deep Purple, Uriah Heep, Carlos Santana


1 abr 2018

ESQUELAS


Seguramente serán unas de las páginas más visitadas a la hora de leer el periódico. Algunos preferirán los deportes, lo internacional, la cultura o las páginas de opinión, pero todos recalamos, aunque sea por un momento, en las de las esquelas, sobre todo teniendo ya una edad.
Y es que, por lo menos aquí en Gipuzkoa, tenemos tradición.

Es posible que uno de los factores que hacen posible su proliferación venga dado por las propias compañías aseguradoras de decesos (Santa Lucía, El Ocaso,…) ya que incluyen entre sus prestaciones de servicios al fallecimiento la inclusión de una esquela en un periódico a elección de la familia, y ése aquí suele ser generalmente El Diario Vasco DV, quien se lleva más del 90% de las esquelas que se publican en la provincia.

Una característica de estas esquelas es que, además de los nombres de la persona fallecida, la de sus familiares directos y los datos de horas de entierros, funerales y parroquias, todas llevan foto (prácticamente al 100%), algo que no es habitual en los periódicos de otras provincias y comunidades.

Además de las “esquelas normales”, ya mencionadas, hay de otros tipos:

Esquelas de agradecimiento”: se publican por lo general un par de días después de haberse producido el deceso, y en ellas la familia, ante la imposibilidad de darlas personalmente, da las gracias a todas las personas que les han dado el pésame, las condolencias y han asistido a los actos celebrados en honor de la persona fallecida.

“Esquelas de primer aniversario”: es una costumbre muy habitual en esta zona. Al cabo del año del fallecimiento se celebra una misa en memoria y se dan los datos de horario y parroquia.

Hay otro grupo de esquelas que son las que a mí me llaman la atención sobremanera. Aparecen de forma irregular intercaladas entre las esquelas ordinarias y me asombran por la cantidad de años de aniversario de los fallecimientos que presentan. Yo las denomino Esquelas Memoriales, y es que parece que las familias o las personas que las ponen además de seguir manteniendo viva la memoria del fallecimiento de la persona querida, necesitan el publicitarlo en el periódico haciéndolo extensivo a la sociedad.
Uno no es psicólogo, pero creo que los que contratan este tipo de esquelas, aunque los años sigan pasando, todavía no han llegado a superar la fase del duelo tan necesaria para llevar a cabo una vida normal tras una pérdida tan dolorosa como es la muerte de un ser querido.