13 sept 2015

TROFEOS MUSICALES


Hoy, en las regatas de traineras de la Concha, el trofeo para la tripulación ganadora era una bandera de tela bordada, la Bandera de la Concha, el máximo trofeo para lo que se suele denominar "las olimpiadas del remo".


Generalmente siempre que hablamos de trofeos pensamos en el deporte. Copas, medallas de oro, plata y bronce...
Pero los hay de otras muchas clases y categorías.
En este post quiero referirme a otros trofeos, ciertamente algo especiales: los trofeos musicales.
No es que estén categorizados como los de otras especialidades, sino que van en función de la relación que se establece entre los artistas y el público que les oye.

Así, por ejemplo, conseguir un selfie con el músico o cantante que nos gusta puede resultar un gran trofeo.
No digo nada si lo que se consigue es ropa, adornos, una guitarra o algo por el estilo utilizado por nuestros músicos favoritos, ¡Uau!

¡Y autógrafos! Quizás uno de los trofeos más codiciados. 

En este caso debo reconocer que yo también tengo un autógrafo, y además con dedicatoria personal a mi nombre.
Se trata del que firmó Christian "Flake" Lorenz teclista del grupo RAMMSTEIN en la visita que hicieron a San Sebastián en 2004 cuando tocaron en el Velódromo.
La verdad es que es un trofeo indirecto, ya que quien verdaderamente me lo consiguió fue una madre de la A.M.P.A de la escuela que ejerció de traductora de alemán con el grupo durante su estancia en Donostia, y que conociendo mi debilidad por RAMMSTEIN accedió a llevar una de las carátulas de mis DVDs para que me la firmasen (¡gracias, Ana!).

Algo que está más al alcance de la mano del común de los mortales son los trofeos que se consiguen en los conciertos en directo: botellas de agua utilizadas por los músicos y lanzadas al público, baquetas del batería, hojas con el tracklist del concierto, púas de guitarra...

Y en este aspecto también tengo algo que señalar, ya que,  por primera vez, el pasado domingo conseguí un púa en un concierto, el que dió el grupo MOGWAI en el recinto de Tabakalera en Donostia.

 ¡Una púa, un trofeo!, aunque para conseguirla tuve que aguantar la bronca del segurata por saltar la valla de separación del escenario y el público.
Pero no iba a dejarla allí en el suelo, ¿no?, a la vista y sin poder alcanzarla de otro modo. Pues eso.

¡Un trofeo musical, yeah!

   Fotomontaje del anverso y el reverso de la púa de guitarra del concierto de MOGWAI en Donostia.



 Caratula interior del DVD "Lichtspielhaus" de RAMMSTEIN con dedicatoria personal.


5 sept 2015

INSECTOS VERANEANTES

Pasó el verano y llega la hora de hacer resumen de algunas cosillas.
Una de ellas suele ser dar un repaso a los insectos que he ido fotografiando en mis marchas diarias durante el mes de agosto en el pretil del camino que une Zarautz con Getaria.

Es una especie de safari fotográfico que voy realizando en los últimos años y que me sirve para observar la variedad de insectos que se asoman a la costa atraidos por las luces del paseo.

Este año puedo confirmar que el número de especies distintas fotografiadas es similar al de los anteriores (alrededor de las cuarenta) aunque van variando algunas de ellas.
Lo más curioso ha sido que durante el mes de julio no ha he visto ningún insecto; todos han ido apareciendo durante el mes de agosto.

En los vídeomontajes se puede observar la variedad de especies de este año. 

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29 ago 2015

CHIRINGUITO

Para los que nos movemos por las costas y las playas, tanto por vacaciones como por residencia, hay unos establecimientos que destacan principalmente en esta temporada veraniega: los chiringuitos.

Sí, los chiringuitos, esos lugares de muchas y variadas clases que crecen al albor de las aglomeraciones de gente que se producen en playas y similares para satisfacer las necesidades fisiológicas propias del calor y del sol.

Muchos de estos chiringuitos son en realidad verdaderos establecimientos de hostelería de categoría, bien establecidos, permanentes y con instalaciones fijas que no dependen de los períodos estacionales; asentados durante todo el año manteniendo un servicio diario y permanente.

Todos conocemos muchos chiringuitos, mejores y peores, pero en esta ocasión quiero mencionar a uno en concreto.

Se trata de un establecimiento para el que, quizás, el término de chiringuito  no sea el más adecuado ya que mezcla las características de un snack bar con cafetería y music bar de copas chill out (éste nocturno), pero al que nosotros lo bautizamos así por encontrarse al lado de la playa en medio del paseo marítimo de Playa Blanca, y al que acudimos con regularidad siempre que nos encontramos en la localidad, tanto los mediodías para comer algo, como por la noche para disfrutar de un café y del ambiente tranquilo con música suave.

El “Dorada Night”, junto a la Playa Dorada, en Playa Blanca, Lanzarote, nuestro chiringuito de referencia en Canarias.



(Un recuerdo especial para Olga y Chus, las camareras del turno de noche por su amabilidad, competencia y profesionalidad).

20 ago 2015

UN MAR DE FUEGUITOS



Esta semana iba a contar el acto celebrado en Zarautz a favor del Sahara, pero preparando el tema me he encontrado con que hay quien lo hace mejor que yo. O sea que les dejo la palabra:

“La solidaridad es la ternura de los pueblos, y Zarautz hace un par de años quiso acoger con más cariño que nunca a los niños y niñas saharauis. A los y las menores que llegaron a pasar las vacaciones en paz, les quisimos demostrar que tenemos al Pueblo Saharaui en nuestros corazones. A mediados de agosto, quisimos dar fuego y poner volando a cientos de deseos, para que al ver las estrellas en el Sáhara sintieran la solidaridad que les llega desde el País Vasco: Denominamos la iniciativa Un mar de fueguitos para el Sáhara. Queríamos encender con solidaridad el malecón de Zarautz y, además de ser un espectáculo bonito, queríamos dar la oportunidad a quien quisiera de dar fuego y volar deseos.

También anunciamos el objetivo: vender a un euro cada bola de fuego y canalizar ese euro a la asociación Saharautz, para ayudar a los proyectos que tienen en marcha en los campamentos de población refugiada saharaui. Por lo tanto se trató de una iniciativa innovadora que compaginaba la solidaridad, la fiesta, la participación y el espectáculo, utilizando fuegos reales en vez de fuegos artificiales.

El acto y la participación tanto de los ciudadanos como de los visitantes superó todas las previsiones: las 2.000 bolas de fuego compradas se agotaron, y mucha gente se quedó deseando dar fuego a los deseos. Pero gozaron por lo menos del espectáculo. Fue realmente bonito. El año pasado repetimos la iniciativa. En vez de 2.000 bolas de fuego echamos 3.000, y sin embargo la gente se quedó deseando más, agotadas todas las bolas de fuego. El acto tuvo un eco evidente otra vez en las redes sociales y en los medios de comunicación, extendiendo a los cuatro vientos la situación y la lucha de los saharauis”.

Este año han sido 4.000, y si hubiese habido más, más que se habrían lanzado.
Además, viendo que el número de pueblos participantes en la iniciativa va en aumento, ha surgido una propuesta:

“Que el 16 de agosto, todos los años, se unan cada vez más pueblos a la iniciativa Un mar de fueguitos para el Sáhara, y que ese día, a la misma hora (a las 22:00), el País Vasco se convierta en un espectáculo de solidaridad con el Sáhara, tan participativo como bonito, llevando al cielo miles de bolas de fuego”.

Texto en cursiva:Euskalfondoa.org



Reportaje elaborado por la EITB
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Vista parcial desde mi casa

15 ago 2015

CONTAMINACIÓN DEL PAISAJE



Muchos animales tienen la capacidad de identificarse consigo y con sus congéneres, incluso de marcar territorio, por medio del olor. El ser humano en su evolución ha perdido esa capacidad olfativa, pero ha desarrollado otras para autoidentificarse: la principal, la escritura.

El poder escribir el propio nombre y dejarlo a la vista de todos para que la gente lo lea es algo que nos parece innato cual feromona que nos identifica en nuestra sociedad.

De todos es conocida la cantidad de garabatos con nombres de seres estúpidos que aparecen en servicios públicos, paredes, bancos, graffittis y demás, y que dejan constancia de su egocentrismo, falta de educación y de respeto hacia los demás.

En algunos casos este afán de dejar constancia del nombre de los individuos llega a casos extremos que afectan y atentan a la propia naturaleza.

Ejemplo: En Playa Blanca (Lanzarote) se dan un par de ellos muy notorios, que incluso se pueden ver desde el espacio por medio de Google Earth y Google Maps.

Uno se encuentra localizado en la playa de Las Coloradas, a escasos 600 m. de las famosas playas vírgenes del Papagayo. Se trata de que toda la superficie de la rocosa playa se ha visto modificada por la gente para escribir nombres utilizando las rocas propias de la playa.

Otro, también en la misma localidad, quizás es todavía más grave que el anterior, ya que afecta al cráter del volcán Montaña Roja, en donde, sobre todo en una de sus laderas interiores, muchos de sus visitantes se han dedicado a dejar constancia de su paso escribiendo con piedras y rocas nombres y testos recordatorios.

Al hilo de estas afrentas al paisaje natural, he de destacar otra que también se produce aquí, y es la de la proliferación de “esculturas” –amontonamientos de piedras- que unos cuantos individuos se dedican a hacer en el paseo de acceso a Marina Rubicón con el fin de sacarse unas monedas de los turistas, y que según mi opinión merecerían más bien una denuncia y multa por atentado a la vista y al paisaje.



A ver cuando se conciencian de que el paisaje en un bien común al que no se puede agredir con acciones particulares como la de escribir “nombrecitos”.

8 ago 2015

LOS PEQUEÑOS VERANEANTES

¡Por fin!
Han tardado mucho en aparecer; durante todo julio no he visto ninguno, es más, ya estaba empezando a pensar que a ellos también les había afectado la crisis económica y no les llegaba para las vacaciones, pero ha sido ahora en agosto, este martes pasado en concreto, cuando los dos primeros insectos se han dejado ver, luciendo sus galas y colores en el pretil de la carretera que une Zarautz y Getaria.

A partir de ahora, como todos los años, continuaré fotografiando todos aquellos que vaya viendo en mis marchas diarias, y luego al finalizar el verano presentaré aquí los resultados.
                                                           
                                                                                                                          En el fotomontaje los dos primeros lepidópteros del verano 2015.

3 ago 2015

LIBROS DE HOTEL Y TUMBONA



Una de las actividades con las que llenamos el tiempo libre del que disponemos, especialmente en vacaciones, es la de la lectura.

Es por ello que en las zonas de tumbonas alrededor de las piscinas es habitual encontrarnos con gente leyendo libros mientras se aprovecha para tomar el sol (o la sombra de las sombrillas, como es mi caso).


También es frecuente encontrarse en los hoteles con bibliotecas de libre disposición formadas por los ejemplares de libros que los clientes que han pasado por allí  han ido dejando tras finalizar su lectura.


Lo curioso es que - por lo que he podido comprobar hasta ahora en los hoteles que he visitado-  la totalidad de dichos libros está escrita en otros idiomas distintos al nuestro; libros en inglés, francés, alemán y otros idiomas nórdicos que no sé identificar, incluso hasta en ruso he visto alguno, pero no he encontrado ni uno solo escrito en español.


Y no es porque los españoles no lean, no, ya que se ven libros actuales en manos de muchos turistas entre las tumbonas.

Puede que quizás se deba a que no se tiene desarrollado el hábito de desprenderse de los libros y compartirlos, o a que somos un poco ardillitas y guardamos todos los libros que leemos aunque ya no sirvan más que para acumular polvo en las estanterías de nuestras casa, puesto que una segunda lectura o un trueque con otros libros de amigos o familiares resulta algo casi utópico.

Así que luego no es de extrañar que si queremos leer algo en español en un hotel nos lo tengamos que agenciar por libre.


¡Ah!, pero esto va a cambiar: el verano pasado yo ya dejé uno en el hotel que estuve, y este año hemos dejado otros dos.
Poco a poco... 
Biblioteca en el lobby del Hotel Sentido White Suites en Playa Blanca, Lanzarote.
 
 Dos vistas de la biblioteca sita en la Palapa de la piscina.

25 jul 2015

TAPAS




Sí, hoy va de tapas, pero no de ésas gastronómicas, pequeñas miniaturas ricas, ricas, para degustar, de ésas que aquí llamamos “pintxos”.

No, va de tapas, pero de otras, de las que yo siempre he llamado “tapas de alcantarilla”, aunque quizás debiera referirme a ellas como “tapas de registro” ya que engloban y cubren cantidad de servicios urbanos distintos.

Y esto por qué, pues porque me ha llamado la atención el que aquí, en Zarautz, tenemos una calle, la calle San Francisco, completamente tachonada por una gran cantidad  de este tipo de tapas de registro que se desparraman a lo largo del asfalto accediendo en algún caso incluso a las aceras.

Digo gran cantidad porque las he contado: 73 tapas para una calle que mide 260 metros (según las herramientas de Google Earth), lo cual me parece una barbaridad.

Tapas que cubren servicios municipales y de empresas, Euskaltel, NaturGas, Teléfonica...(ver foto inferior) pero que al parecer nunca se han puesto en común para racionalizar su ubicación; da la sensación de que cada una ha ido por su parte poniendo las tapas donde se le ha ocurrido ha medida que han ido creciendo o se han ampliado los servicios.

El caso es que en el resto de las calles no he visto semejante aglomeración de tapas.

19 jul 2015

RECUERDOS Y SOUVENIRS

A raíz del artículo que publiqué la semana pasada, mi vena friki en su versión coleccionista se ha puesto en marcha, y estos días he estado revisando las estanterías, baldas y demás sitios de la casa susceptibles de contener recuerdos y souvenirs de vacaciones, y he de reconocer que la cosecha ha sido abundante.

En primer lugar he de destacar que, por suerte, la gran mayoría son de pequeño tamaño (alrededor de los 10 cm, más o menos) y en segundo, que se engloban en dos grandes categorías: los “manufacturados” y los “naturales”.

En la primera se incluyen aquellos que han sido comprados en tiendas y/o a vendedores ambulantes, y en la segunda, la de los “naturales”, se trata de todos aquellos que he recolectado en mis viajes sin ánimo de expolio, ni de atentado ecologista; son pedazos de piedras, de rocas y restos mineralizados encontrados en alguno de los lugares que he visitado. Éstos tienen un valor mayor sentimental para mí porque los relaciono con lugares que guardo en mi memoria.



En el fotomontaje una muestra de los recuerdos y souvenirs que he ido recopilando.

12 jul 2015

GUARRO

Quien más, quien menos, cuando vamos de viaje de vacaciones a un nuevo lugar desconocido, volvemos con algún souvenir o recuerdo.

En ocasiones estos souvenirs son algo físico como figuritas, cerámicas, alimentos autóctonos (vinos, quesos, dulces…), si bien en mi caso suelen ser otras cosas bastante diferentes (ver: “Souvenirs”).

Otras veces -y es lo más normal- los recuerdos vuelven en forma de imágenes, cantidad de fotografías sacadas en todos los lugares que hemos visitado y que quedan recogidas en álbumes de fotos o en formato de vídeo.

Pero hay otro tipo de recuerdos que son inmateriales, intangibles, sin soporte físico alguno y que van asociados a nuestros sentidos.

Pueden estar relacionados con el gusto (platos típicos del lugar, frutas exóticas, dulces de elaboración artesanal…), con el oído (sonidos agradables como una canción determinada, el sonido de una cascada, las olas rompiendo contra las rocas de una cala, los insectos nocturnos…, o sonidos más desagrables (ver: “Ronquidos”), o con el olfato, y es aquí donde voy a incidir hoy en esta entrada al blog.

Ha sucedido hace unos días en nuestras vacaciones en Mallorca, concretamente en la visita a las Cuevas del Drach. Allí nos tocó soportar los apestosos olores corporales que desprendía un hediondo individuo caucásico -yo diría que de los países del este- que por desgracia, coincidió en nuestro recorrido en barca por el lago interior de las cuevas.

Hasta dónde llegaba el asqueroso hedor que emanaba de él, que en la cola de acceso, en la que todos íbamos en la típica aglomeración humana de hombro con hombro, a su alrededor se formó una zona libre de gente ya que nadie podía aguantar la peste que echaba aquel guarro.

Lo dicho, un recuerdo oloroso que va a ser imborrable. ¡ GUARRO !