18 ene 2014

KARRAKELAS

A veces las comidas familiares sirven para algo más que para pasar un buen rato alrededor de la mesa.
Y si no, que me lo cuenten a mí, que en estas pasadas fiestas, en la comida de Navidad en casa de mi hermano, me reencontré con un manjar que hacía más de 40 años que no había vuelto a degustar:
Las
karrakelas.
(Nosotros aquí las llamamos así por su nombre en euskera, pero también son conocidas como caracolillos o bígaros).
Y que conste que yo no fui el único en comentar el descubrimiento.


Fue como volver a nuestros años mozos, aquellos en los que los días de fiesta íbamos a San Sebastián a dar una vuelta, y al pasar por el muelle donostiarra (solo los turistas y foráneos lo llaman puerto) teníamos por costumbre comprar un cucurucho de karrakelas en la esquina de la cofradía de pescadores para hacer más llevadera la tarde.

Un cucurucho de papel en el que nos servían uno o dos vasitos de medida, según lo que se estaba dispuesto a gastar, y al que añadían el alfiler imprescindible para sacar de su concha el apreciado molusco y llevárnoslo a la boca. 

En esta ocasión no atacamos las karrakelas con alfileres, sino con palillos de madera, pero dio lo mismo, fue una vuelta al sabor a mar que se fijó en nuestros paladares adolescentes y que por unos momentos revivimos en la comida de Navidad.

11 ene 2014

FIGURITA DEL ROSCÓN 2014


Un año más, una figurita más para mi colección.

Y van 17 desde que me dio por comenzar a coleccionarlas, lo que supone 17 años de celebraciones familiares, de comidas y de roscones de Reyes, aunque éstas se remonten mucho más allá en el tiempo.

La de este año como se ve en la imagen es una simpática ranita en una postura un poco rara, pero para el caso da igual; como siempre, no impera la calidad del motivo, sino su cualidad de ser única, ya que hasta el próximo año no va a haber otra que amplíe la colección.

Parece que las figuritas del roscón van camino de convertirse en una tradición en los post de este blog, pero mientras sigamos celebrando la fiesta de Reyes en mi casa, y sigamos dándole al roscón de postre, esto tiene visos de continuar por muchos años más.

4 ene 2014

REGALOS DE NAVIDAD

En Navidades tenemos muchos días con excusas plausibles para regalar a nuestros seres queridos (Papa Noel, Santa Claus, el amigo invisible, Olentzero, los Reyes Magos).

Quizás, a la hora de pensar en el qué comprar, nos vendría bien haber leído el siguiente artículo:

“Hacer reír a alguien a carcajadas. Leer un libro del tirón. El olor de tu comida favorita al llegar a casa. Mirar como llueve a través del cristal. Poner su canción favorita. Encontrarse con un viejo amigo. Mirar fotos viejas en la sobremesa. Contar a tus hijos cosas de cuando eran pequeños. Buena música para cocinar. Que vuelvan a casa unos días.

Una hora de atención, sin mirar el reloj ni el móvil, a alguien que te cuenta algo. Una historia, una anécdota, un recuerdo o algo que suponga dar tu tiempo a alguien. Enseñar a hacer algo a un ser querido. Ayudar en casa, sin esperar a que telo pidan. Perder el miedo a dar abrazos. Descubrir a tus hijos Cinema Paradiso o cualquier película clásica. Mejor si es de Katherine Hepburn.
Alabar la comida, la decoración, las flores, el vestido, el aspecto de alguien. Dar las gracias a desconocidos. A quien te sirve, el café, mantiene abierta la puerta, te cede el paso o espera a que aparques para pasar. Cosas viejas con denominación de origen. Juguetes de tu infancia, libros desempolvados, discos que te marcaron.

Una carta escrita a mano con eso que sientes y nunca le dices. Una pajarita de papel. Un dibujo mal hecho. Masajes, caricias, mimos o cualquier otro regalo hecho con las manos. Besos indiscriminados a hijos, padres, suegras, primos y otros animales. Una frase bonita en una nota, en una puerta, en el espejo, el salpicadero del coche o la mesa de la cocina. Sonreír mucho.
Los mejores regalos no están en las tiendas”.

Articulo escrito por Guille Viglione en la columna “Plaza de Gipuzkoa” del DIARIO VASCO, el 22-12-2013.


31 dic 2013

28 dic 2013

COHETES Y PETARDOS

Estos últimos años la costumbre de lanzar cohetes, petardos, tracas, bengalas y diversos fuegos de artificio para celebrar la llegada del Año Nuevo se ha ido extendiendo de manera exponencial.

Y no solo en la Nochevieja. Este mismo año, aquí en Zarautz en concreto, incluso en Nochebuena hemos estado amenizados por los pirotécnicos urbanos aficionados que se han dedicado a dar rienda suelta de sus quemas particulares.

Yo creía que este tipo de actividades estaban prohibidas; es más, en esta zona la gente pasaba al otro lado de la frontera, a Hendaya, y en los comercios franceses del ramo el personal se agolpaba para comprar este tipo de productos porque aquí no se podían conseguir.

 
Pero parece que las cosas van cambiando; la legislación, no sé. 

Lo que si he constatado es que ya hasta nos buzonean con catálogos de artículos pirotécnicos cual de si juguetes navideños o productos de supermercado con ofertas se tratase.


¡Uy, la que nos espera!

24 dic 2013

NAVIDAD 2013



 

OLORES Y RECUERDOS

Se dice que el olfato es nuestro sentido especialista en asociar olores con recuerdos (de situaciones, comidas, personas, lugares…), y en mayor medida sobre todo si esos olores están radicados en las épocas de los primeros años de nuestra vida.
Yo estoy totalmente de acuerdo.

Una muestra personal: los olores de la cena de Nochebuena.
En mi familia la Navidad se celebraba en casa de la amona. La tarde de Nochebuena salíamos a dar una vuelta y cuando llegábamos por la noche, temprano, una mescolanza de aromas se mezclaban en la cocina en la que trajinaba la amona (abuela, en euskera), ayudada por mi tía, y se expandían por toda la casa.

El menú era sencillo, pero oloroso, y se repetía año tras año: 
De primer plato coliflor cocida, cuyos efluvios eran los primeros en asaltarnos la pituitaria, aliñada con un chorro de vinagre para los adultos (para nosotros los chavales no se estilaba).

De segundo, besugo,  hecho sobre la plancha al rojo de la cocina de carbón (la económica, que llamaban) y con un refrito de ajos y guindillas que le daba un toque especial (besugo = pescado extinto en la actualidad para los hogares normales).

Y de postre, primero la típica compota de manzana y pera con orejones y ciruelas pasas (con la que nos peleábamos para separar “los tropiezos” y comer exclusivamente la manzana) y a continuación los turrones: del duro y del blando -sin tantas zarandajas como hay hoy en día-, y algo de mazapán y piñones blancos (que daban más vueltas…!).

Olores que se me quedaron fijados y que sigo asociando a aquellas cenas familiares de Nochebuena. Recuerdos de Navidad.

21 dic 2013

OLENTZERO Y EL SOLSTICIO DE INVIERNO

En la actualidad la figura del Olentzero ha quedado reducida al personaje entrañable del carbonero que vive en los bosques y que, en la noche de Nochebuena, baja del monte a traer regalos a niños que han sido buenos y dejar carbón a los que se han portado mal.

Sin embargo sus orígenes se remontan muy atrás en el tiempo, enraizándose en las celebraciones ancestrales del solsticio de invierno y comienzo del nuevo año.
La localización inicial del mito del Olentzero en el País Vasco se fija en un área que linda el este de Gipuzkoa y el norte de Navarra (zona de abundantes monumentos megalíticos) y parece que se remonta a las prácticas y ritos simbólicos  que se realizaban en Europa en los tiempos del Neolítico.

Desde entonces la historia del mito se ha ido trasmitiendo de forma oral y es por ello que varíe según los distintos lugares en los que se recoja.
Así en algunos pueblos del norte de Navarra Olentzero era un personaje desagradable, que tenia 366 ojos y que se quemaba al fin del solsticio de invierno. En otros se asociaba a una figura grotesca con la que se salía a cantar y a pedir viandas y alimentos por los caseríos de la zona, y que finalmente acababa también pasto de las llamas purificadoras.

Posteriormente, la llegada del cristianismo y su adaptación de las celebraciones paganas al rito católico hizo que se produjera un cambio en la interpretación del Olentzero. Así de anunciar la llegada del inicio del nuevo ciclo solar, pasó a anunciar el nacimiento de Jesús. Es por ello que en la canción tradicional que narra la historia del mito, donde dice Jesús debería decir  (o decía)Eki (el sol), pero ya es algo impensable debido al arraigo popular de la misma.



CANCIÓN TRADICIONAL DEL OLENTZERO

Olentzero joan zaigu
mendira lanera
intentzioarekin
ikatz egitera.

 
Aditu duanian,
Jesus
jaio dala
laisterka etorri da,
berri ematea.





Olentzero se ha ido
al monte a trabajar
con la intención
de hacer carbón.

Cuando ha oído
que ha nacido Jesús ha venido corriendo
a dar la noticia.



La tradición del Olentzero se mantuvo reducida en su localización hasta que en los años 70 sufrió un fuerte impulso desde las fuerzas políticas vascas, tanto desde las más radicales que lo asociaron inicialmente a movimientos pro aministia, como de las más tradicionales que lo reivindicaron como un símbolo euskaldun de la Navidad, y se extendió a todos los rincones y poblaciones del País Vasco hasta convertirse en lo que es hoy en día: un sustituto de los Reyes Magos en las fiestas de Navidad.

Olentzero, sol, fuego, tradición y cánticos populares. Un largo viaje desde el solsticio de invierno hasta la ilusión infantil de los regalos de Nochebuena.
 

14 dic 2013

CINE ESPAÑOL

He de reconocer que piso muy poco las salas de los cines; voy ocasionalmente y casi exclusivamente para ver superproducciones extranjeras en formato 3D. Esto no quiere decir que no vea películas, sino que utilizo otros medios para verlas como es la Red de Internet.

Haciendo un repaso rápido a lo que he ido viendo últimamente, he constatado que el cine español ha ocupado un lugar muy importante entre todo lo que he visionado. Desde mi perspectiva, veo que afortunadamente el cine español se ha alejado de aquello que llamábamos “españoladas” y ha tomado nuevos rumbos más acordes con el espectáculo audiovisual actual que se estila a nivel mundial.

En mi modesta opinión, no es que esté todavía como “para echar cohetes”, pero en líneas generales creo que tiene un nivel de calidad más que aceptable –aunque de todo hay en la viña del Señor-, y está produciendo películas que se dejan ver, entretienen y captan el interés de los espectadores, si bien no los atraen aún a llenar las salas comerciales.


Otro dato en el que he reparado es que casi la totalidad de las películas que me he animado a ver, exceptuando un par de comedias de grandes directores, tienen una temática en la que el thriller, el suspense y un toque de fantasía van unidos, lo cual me indica que, al parecer, los cineastas españoles se han inclinado últimamente por esta opción a la hora de realizar las películas.


En el fotomontaje se encuentran los carteles de las últimas películas vistas.

7 dic 2013

ILUSIONES ÓPTICAS EN LA ESCUELA


Los niños son curiosos por naturaleza, siempre están abiertos a nuevos retos y a investigar todo aquello con lo que se van encontrando ante sí. Los maestros nos aprovechamos de esta cualidad para orientarles hacia la búsqueda y descubrimiento de nuevos conocimientos y capacidades que desarrollen su personalidad. Aun y así, a veces tenemos que incitarles para que esa curiosidad se abra hacia nuevos campos. Un ejemplo:
 
Nuestros alumnos son lo que en argot informático se define como “nativos digitales”, es decir, han nacido y se han criado en una sociedad en la que los ordenadores y las nuevas tecnologías de la comunicación forman parte integral de su vida. Es por ello por lo que las pantallas, sean del PC, televisión, teléfono móvil, tablet, play station, wiis y demás son algo asumido a su vida cotidiana, en las que todo un mundo animado pasa ante sus ojos con suma naturalidad.


Sin embargo, cuando ese concepto de movimiento cambia de plano a lugares que no son habituales, como es el caso del papel, es cuando surge en ellos esa curiosidad que mencionaba al principio. Y eso es lo que he hecho en el aula de informática de la escuela.


En la corchera del aula, junto a los ordenadores, he colocado varias hojas impresas con ilusiones ópticas como las que acompañan al post. El resultado ha sido muy curioso. Los niños se han fijado en ellas y han comenzado a sorprenderse y a comentar entre ellos sobre la novedad y la imposibilidad de ver movimientos en hojas de papel. Las caras de asombro han sido memorables, y el interés posterior, todas las preguntas y la búsqueda de soluciones que han surgido a raíz de la visualización de las ilusiones ópticas para intentar solucionar el dilema que se les ha planteado ha sido muy gratificante para mí.


UNA CURIOSIDAD
Parece que los humanos no somos los únicos capaces de apreciar las ilusiones ópticas, algunos animales también lo son. Para muestra, la imagen inferior.
 


Algunas de las ilusiones ópticas utilizadas en la escuela