4 abr 2015

FOTO POESÍA



Fotografía: Faures Foto Reflective
Texto y retoques: Jokin Izar

28 mar 2015

LAS BATALLAS DEL ABUELO: (3) EL PARAGUAS

Esta última temporada de lluvias que estamos padeciendo me ha traído el recuerdo de una anécdota de mis tiempos infantiles.

Allá por 1966, en Rentería, donde yo vivía, no había Instituto de Enseñanzas Medias, por lo que si queríamos estudiar el entonces denominado Bachillerato Elemental, teníamos que desplazarnos hasta San Sebastián, la capital de la provincia, a unos ocho kilómetros.

Para ello utilizábamos el llamado “Topo”; un ferrocarril eléctrico de vía estrecha en el que en horas punta de mañana y tarde nos amontonábamos toda la chavalería del pueblo y la de los limítrofes para acudir a los dos Institutos que había en San Sebastián, uno para chicos –el Peñaflorida- y otro para chicas –el  Usandizaga-, relativamente cercanos a la estación de nuestro querido “Topo” en el barrio de Amara.

En el “Topo”, uno de los lugares más codiciados por la chavalería para hacer el viaje  eran los “balcones”,  los lugares de acceso a las máquinas y a los vagones que quedaban abiertos al aire libre (ver foto).

En uno de ellos me encontraba yo uno de los muchos días de sirimiri de aquellos inviernos, jugando con el paraguas hacia el exterior de la máquina, cuando, de repente, y sin saber bien cómo, mi paraguas se trabó con los setos que separaban las vías del paseo de Amara, y me encontré, de buenas a primeras, únicamente con el mango del paraguas en la mano. ¡Sólo con el mango de madera del paraguas!


Cuando llegué a casa con mi mango de paraguas en la mano como testigo de mis “aventuras”, me cayó una buena. Pero ahora, desde la perspectiva, creo que a mis espaldas mis padres se debieron reír mucho por mi ingenuidad infantil.

21 mar 2015

CREMAS Y POTINGUES

Desde tiempo inmemorial la cosmética, los afeites, las cremas y el cuidado de la piel y de la cara han estado en general ligados al género femenino, si bien siempre ha habido un pequeño porcentaje masculino que se ha sumado, desde una perspectiva un tanto “reservada” a dichos menesteres.

Actualmente, o mejor dicho, de un tiempo a esta parte, el número de varones que se han incorporado al cuidado y tratamiento de la piel ha aumentado de manera exponencial. No hay más que ver el espacio que se dedica en perfumerías, hipermercados y grandes centros comerciales a la cosmética masculina, cada vez más en boga.

Sin embargo, los hay que, como yo, lejos de la estética perseguida por los nuevos jóvenes varones de nuestro tiempo, nos vemos obligados por  necesidad a recurrir a este tipo de productos, debido a enfermedades de la piel.

Padezco desde hace muchos años una dermatitis atópica que se encuentra especialmente focalizada en la cara y el cuero cabelludo, y que se manifiesta en forma de rojeces, descamaciones, agrietamientos y escarificaciones con un resecamiento generalizado de la piel. Así pues, y por consejo de la dermatóloga, mi vida es un estar inmerso en el mundo de las cremas.

Empiezo el día con el after shave, sin alcohol, por supuesto, después del afeitado. Sigo con la crema hidratante, a medio día/primera hora de la tarde me toca la anticancerígena –para ir previniendo, (que todo llegará)-, y por la noche para terminar otra hidratante y reafirmante.

¡Ah!, y todo esto sin olvidar que, según mi dermatóloga, yo no puedo salir a la calle sin haberme dado la crema solar protectora factor 50+, incluso en días nublados, ya que mi tez blanca bajo la luz solar es propensa a potenciar todos mis problemas dermatológicos (en esto no le hago mucho caso puesto que solo me la doy cuando hace sol).

Y para rematar, el champú, que también es especial; un compuesto a base de breas que mitiga el exceso de dermatitis seborreica del cuero cabelludo.

En este tema lo que más rabia me da es que todos estos productos, necesarios para hacer frente a una enfermedad cutánea, no están incluidos en las prestaciones de la Seguridad Social ya que los consideran como algo cosmético y no como algo curativo, por lo que hay que pagarlo aparte.

Y, la puntilla …! es que cuestan un pastón!

 Mis cremas diarias

14 mar 2015

AUTOPISTAS AÉREAS



“¡Mira, un avión!”, es una frase que todos hemos dicho alguna vez a los niños para hacerles ver que en ese momento nos sobrevolaba alguna aeronave,  pero creo que tendremos que ir pensando en ir cambiándola por: “¡Mira, cuántos aviones!”.
 
Y es que, de un tiempo a esta parte, por lo menos aquí en Zarautz, la cantidad de estelas blancas que indican el vuelo de los aviones, ha aumentado de manera asombrosa. Cualquiera diría que nos han abierto una nueva autopista de paso cotidiano en nuestro espacio aéreo.

A modo de ejemplo: el pasado viernes, al mediodía, a las 13:00 horas, mientras nos tomábamos un txakolí entre amigos, contamos en un lapso de cinco minutos nada menos que trece estelas de aviones en el cielo, la mayor parte siguiendo una especie de “autopista” de cinco/seis carriles en la que circulaban, a diferentes alturas, otros tantos reactores en  el mismo camino y dirección, siguiéndose unos a otros con escasos intervalos, mientras que otros dos o tres se mantenían paralelos en la distancia, y un par se cruzaban con los anteriores formando unas equis super marcadas en el cielo azul.

Para quien se digne alzar la mirada al cielo, hay que reconocer que se trata de un verdadero espectáculo.

Las estelas de los aviones


Estas estelas a gran altura (contrails en inglés) no son ni más ni menos que nubes que se forman cuando la salida de los gases de escape del motor (en su mayoría aire a presión) se enfrían de forma brusca y se convierten en pequeñas gotas de agua que casi inmediatamente se congelan debido a la temperatura reinante a grandes alturas (habitualmente, por debajo de los -50ºC).


Lo más habitual es que la estela adopte una forma bastante recta siguiendo la trayectoria del avión, pero en algunos casos puede adoptar formas irregulares, o incluso aparecer a trazos. ¿Por qué sucede esto? Como decía arriba, las estelas de producen por la condensación y la congelación, y ambos factores dependen tanto de la presión atmosférica como de la temperatura.


El porqué hay zonas en las que suele haber muchas estelas que se entrecruzan tiene también una sencilla explicación: como seguramente muchos ya sabréis, los aviones comerciales siguen rutas preestablecidas durante sus vuelos, y estas rutas tienen cruces a veces en muchas direcciones.

* Información obtenida de la web: 
 

7 mar 2015

LAVA AZUL




He contado más de una vez en este blog que uno de mis deseos pendientes es el de visitar un volcán en activo y poder ver como fluye la lava en vivo.

Así es que, cuando descubrí hace poco en Internet la existencia de un volcán en el que, además, se da la circunstancia especial de que su lava es azul, el nivel de deseo subió varios puntos.

El volcán en cuestión se llama Kawah Ijen y se encuentra en Indonesia, por lo que las posibilidades de verlo in situ quedan muy, pero que muy, lejanas para mí, ya que se encuentra en un lugar para el que no existen líneas de comunicación regulares, ni paquetes vacacionales que te acerquen al sitio, ni cosas por el estilo: un lugar para aventureros y exploradores, más o menos, cosa que no soy.

La curiosidad más importante de este volcán se centra en sus lavas azules nocturnas (algunas de la cuales se pueden ver en las imágenes y vídeos de este post), que son causadas por la gran cantidad de azufre que conforma el terreno en el que se encuentra el volcán y que al arder en contacto con la lava produce las llamas de color azul que le confieren su peculiaridad colorido.

Kawah Ijen, un volcán y un espectáculo verdaderamente interesante. 

¡Lástima! Habrá que conformarse con verlo en modo diferido por fotos e imágenes grabadas.
Volcán Kawah Ijen (Indonesia)


28 feb 2015

CIRCO

Hace casi 20 años desde la última vez que fui a ver el circo y durante este tiempo tengo constancia de que las cosas han ido cambiando en ese mundo tan particular.

Quizás la principal ha sido la desaparición de los números con animales. Aquellas jaulas con leones y tigres saltando a chasquidos de látigo, los caballos girando alrededor de la pista de un lado para otro, los chimpancés subiéndose a los espectadores de las sillas de pista, perros saltarines disfrazados… todo eso ha quedado relegado a la memoria de los espectadores más antiguos del circo primigenio.

El circo, hoy en día, es ya otra cosa, y se va adaptando y adecuando a los nuevos tiempos y a los lugares en los que tiene que actuar. Un ejemplo:

Estos días tenemos el Circo Italiano instalado en Zarautz, un modelo de adecuación al contexto en el que se mueve y a la nueva realidad circundante.

Teniendo en cuenta que, aunque las actuaciones cirquenses tienen un lenguaje universal que no necesita de palabras (malabaristas, trapecistas, acróbatas…) para ser entendidas,  no pasa lo mismo con sus presentaciones, y que además en este pueblo se enfrentan a un público mayormente euskaldun, este circo hace las presentaciones de las actuaciones en euskera. En esta ocasión son grabadas, ya que el payaso que las relataba en directo no ha podido acudir este año, pero el hecho es que la lengua de comunicación con los niños y niñas de Zarautz desde el circo es en euskera.

Por otro lado señalar que toda la publicidad que han desplegado en el pueblo y en la zona está únicamente y exclusivamente redactada en euskera, con lo que el acercamiento al público vasco es más directo.

Y, ¡como no!, con la opción de conectarse online para comprar las entradas a través de su página web en Internet.


22 feb 2015

SALINIDAD


Todos los que nos hemos bañado en el mar sabemos que la salinidad no es la misma en todos los lugares y que, si te bañas en el Mediterráneo, el agua es mucho mas salada, que aquí en el Cantábrico. Depende de la cantidad de sales, principalmente cloruro sódico, disueltas en el agua.
Unido al concepto de salinidad va el de flotabilidad, ya que a mayor proporción de la primera en el agua es más fácil flotar en la misma: el ejemplo más notorio es el de las aguas del Mar Muerto, famosas por su extremo grado de flotabilidad (salinidad 330 gr./l).

Y a qué viene todo esto se puede preguntar alguien; pues esto viene a que el pasado fin de semana estuve en el Balneario de Elgorriaga (Navarra) que tiene el manantial de mayor mineralización del mundo en sus aguas (312 gr. por litro), y en cuyas instalaciones de piscinas y spa se encuentran las aguas termales más saladas de Europa y del planeta. 


He de reconocer que, sin haber podido bañarme en las aguas del Mar Muerto para poder comparar, la experiencia de flotación en las piscinas del Balneario de Elgorriaga es algo especial, sobre todo en las aguas de la piscina denominada “Flotarium”, en donde se alcanzan niveles de flotabilidad semejantes a los ya citados del Mar Muerto.

Un lugar con encanto para relajarse en el que se pueden realizar distintas actividades con recorridos termales, masajes, tratamientos de hidroterapia…, además cuenta con un hotel moderno y un personal muy atento y agradable.
Más información en su página web.


NOTA: Por cierto, el Diccionario de la R.A.E. define el término salinidad como:
“1. f. Cualidad de salino.”
“2. f. En oceanografía, cantidad proporcional de sales que contiene el  agua de mar.”
lo cual, en mi opinión, no lo deja en muy buen lugar ya que no contempla la aplicación del término a otras aguas que no sean marítimas, como en el caso que he comentado de las aguas termales del balneario de Elgorriaga.

14 feb 2015

FOTO POESÍA



Fotografía original: Leonardo Tolosa
Texto: Juan Robledo
Retoques y montaje: Jokin Izar

7 feb 2015

PREVISIONES Y ALERTAS

Un antiguo chiste decía que los meteorólogos tenían una media del 50 % de aciertos en sus predicciones del tiempo ya que acertaban al 100 % cuando comentaban el tiempo que había hecho y fallaban siempre en la previsión del que iba a hacer (no como yo, que acierto siempre al decir irónicamente que “si mañana no llueve, hará bueno”).

En la realidad ha pasado algo parecido, puesto que la última semana nos han estado anunciando precipitaciones de nieve a nivel de costa en toda Gipuzkoa -incluso en el periódico DV se llegó a afirmar que la capa de nieve podría llegar a los 10 cm-,  pero a la hora de la verdad todo se ha quedado en un bluf.

Es cierto que el viernes nevó un poco y llegó a cuajar, pero en un par de horas la nieve había desaparecido de calles, coches, tejados y jardines.

Si la credibilidad en las predicciones queda en menoscabo visto lo que ha sucedido, peor aún si además van acompañadas de alertas oficiales. Toda la semana hemos estado en alerta naranja por nieve y frío con lo que ello conlleva (ver cuadro), si bien se ha podido comprobar que no era para tanto. 

Yo creo que últimamente se está abusando a la hora de emitir alertas de todos los colores y por toda clase de fenómenos; está bien que las autoridades quieran curarse en salud y avisar a la población sobre posibles riesgos, pero tantas alertas, y emitiéndolas tan a menudo, para luego constatarse a posteriori que las alertas eran exageradas para lo que en realidad sucede, están por crear un efecto de “cuento de ¡que viene el lobo!” que al final hará que la gente pase de avisos y alertas con el consiguiente peligro en caso de que se cumplan –por una vez- las previsiones.

Estamos en pleno invierno, o sea que lo lógico es que haga frío, que llueva y que nieve. Y la gente lo sabe. Las autoridades…?
 



Dos imágenes de Zarautz tras las "grandes nevadas" que se esperaban esta semana.
(Fotos: Lorentxo Portularrume)

1 feb 2015

LAS BATALLAS DEL ABUELO: (2) CHAVALES Y CHABOLAS

Cuando yo era un chaval vivía en Rentería (Gipuzkoa), en Alaberga, un barrio de nueva construcción de aquellos que promovía “la Sindical” (Obra Sindical del Hogar).

Era un barrio que estaba edificado sobre una colina con una ladera de pendiente muy pronunciada, que miraba hacia el pueblo, y hacía que el barrio quedara dividido en dos zonas muy separadas, una alta que coronaba la colina y otra baja a la entrada de la población; entre medias, y a un lado, se alzaba una tercera zona lateral en la que se ubicaban las escuelas públicas y otro conjunto de casas alrededor.

Nuestro barrio tenía -y sigue teniendo- lo que hoy denominaríamos grandes ”zonas verdes”, es decir, contaba con amplios espacios vírgenes de vegetación que, por la gran pendiente de la colina, no habían sido tocados por la obra realizada en la construcción de las viviendas. 

En uno de ellos se ubicaba un pequeño bosquecillo compuesto por arbustos, zarzas y una serie de árboles menores de porte, que constituían lo que la chavalería del lugar denominábamos “el Cuerno” debido a la forma curva que tenía.

Todos los veranos, llegadas las vacaciones escolares, nuestras incursiones en el Cuerno eran casi cotidianas. Qué mejor espacio que un bosque para disfrutar, vivir aventuras y para construir chabolas que nos servían de entretenimiento y refugio de las inclemencias del tiempo, tanto para darnos sombra como para resguardarnos de las lluvias veraniegas ocasionales.

El hacer una chabola era algo en lo que los chavales ocupábamos mucho tiempo, siempre tratando de hacerlas lo más resistentes e impermeables posible. Allí dentro nos sentíamos a gusto y a salvo de las miradas de familias que nos controlasen. En ellas nos iniciamos en actividades que tenían para nosotros un toque de adultos: fumar los primeros cigarrillos, mirar revistas sexis, hacer fogatas… Y es precisamente esta última actividad la que hoy traigo a colación.

Uno de aquellos veranos de chabolas en el Cuerno (no podría precisar la fecha, 1963-64-65 tal vez) tuvimos un incidente con las fogatillas que solíamos hacer de vez en cuando. El fuego se nos fue de las manos y, aunque hicimos todo lo posible por apagarlo, se propagó de manera rápida ladera arriba por prácticamente todo el bosque. Tuvimos que salir corriendo pero no nos pasó nada. ¡Quemamos nuestro bosque! 

Menos mal que la vegetación se recuperó enseguida y para el siguiente verano los chavales del barrio volvíamos a construir chabolas en nuestro querido Cuerno.